Este diseño de Edesa incluye colores vibrantes en los lavamanos tipo Vessel, que se asientan sobre mesones y encimeras.

Este diseño de Edesa incluye colores vibrantes en los lavamanos tipo Vessel, que se asientan sobre mesones y encimeras. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Los lavabos contemporáneos son funcionales y estéticos

Víctor Vizuete
Editor (I)

La higiene corporal es una de las actividades humanas que más atención despiertan en los tiempos que corren. Y sus beneficios se notan a simple vista. Por esa razón, los fabricantes de lavabos e inodoros trabajan con ahínco en diseñar y elaborar modelos que sean cómodos, accesibles, ergonómicos y hasta livianos.

Este desarrollo, explica Jorge Bailón, arquitecto, incluye también los materiales de fabricación. Y aunque la cerámica es la que manda en el mercado, también existen lavabos de vidrio, vidrio por termofusión, madera, acero inoxidable, resinas sintéticas, acrílicos, plásticos y hasta piedra, que está en tendencia.

Hasta existen modelos antivandálicos (FV), diseñados expresamente para resistir el alto tránsito más intenso. Son de acero inoxidable.

Los de loza (cerámica) garantizan impermeabilidad total (por su esmalte) y son ideales para lugares húmedos.

En cuanto a las formas y volúmenes, también existe una gran variedad. Y cada una tiene características específicas, explica Bailón.

Los de pedestal o pie son los más económicos y fáciles de instalar. Por su volumetría ocupan poco espacio y son idóneos para baños estrechos y pequeños.

Los empotrados también son ‘tragaespacios’ pues van encastados en las encimeras y mesones y optimizan espacio.

Los vessel o lavabos que van sobre las encimeras son tendencia desde hace tiempo. Algunos modelos tienen colores más audaces (Edesa y Briggs) y su ‘target’ son los hogares jóvenes y los artistas.

La última novedad son los ‘lavabos compactos’. Estos forman un todo con la encimera y hasta con el gabinete de baño, optimizando el espacio. Se fabrican con resinas sintéticas como el Corian, de Dupont, que es una aleación de resina acrílica e hidróxido de aluminio muy maleable, liviana, resistente y estética.

Así es que ya sabe: el que decide cuál lavabo quiere es su gusto. Y, claro, la cantidad de dinero que desee invertir.