El primer signo de alarma de humedad es el aparecimiento de manchas amarillentas en paredes y techos.

El primer signo de alarma de humedad es el aparecimiento de manchas amarillentas en paredes y techos. Foto: Archivo EL COMERCIO

Lo que hay que saber sobre la humedad y las goteras

Yadira Trujillo
Redactora (I)

La época de lluvias, a más de causar afecciones de salud, complicaciones en el tránsito y cambio en la vida cotidiana; provocan también problemas en la infraestructura de las viviendas a corto y largo plazo.

Entre las consecuencias más frecuentes están el aparecimiento de humedad y goteras que penetran por los techos y paredes de las casas, a causa de grietas o por las características de los materiales de construcción utilizados, esto acelera el deterioro de los acabados y la estructura.

Los representantes de Imptek dan una guía para identificar a tiempo este tipo de problemas y no poner en riesgo la seguridad de la familia.

En el caso de las goteras, estas aparecen en techos y losas y que, por efecto de la lluvia, ingresan a la vivienda. “Esto se debe a la falta de impermeabilización de estos elementos o por una mala instalación de productos impermeabilizantes”.

Para evitar que el agua ingrese en las construcciones, los profesionales recomiendan proteger completamente la cubierta, paredes, muros de contención y cimentación. “Se debe poner mucho énfasis en sellar los puntos por donde puede ingresar el agua como son: pasos eléctricos, desagües, tuberías o ductos de ventilación, claraboyas, antenas satelitales, etc”.

En el caso de las cubiertas techadas con teja de arcilla, explican, el problema se origina cuando por acción del agua, vientos, granizo, animales o sismos, las tejas se mueven y permiten el paso de agua.

En losas planas o inclinadas, uno de los principales problemas es el agrietamiento del hormigón, lo que permite el paso del agua. “Este fenómeno es muy común y siempre está presente en este tipo de construcciones y con el pasar del tiempo aumenta su intensidad por aumento en la cantidad de fisuras”.

Entre las consecuencias más inmediatas de las goteras están: destrucción de muebles, acabados, levantamiento de pisos (flotantes), desprendimiento de pisos de porcelanato. A nivel del techo se genera humedad, manchas amarillas que dañan la estética de la vivienda y, en el caso del cielo raso, produce hasta su caída.

Cuando el problema es la humedad, toda construcción requiere una buena ventilación y especialmente una buena evacuación de la humedad hacia el exterior, indican los representantes de Imptek. “Esto permite de alguna manera reducir la posibilidad de que se presenten manchas y filtraciones de agua en el interior de la vivienda”.

El primer signo de alarma de este problema es el aparecimiento de manchas amarillentas en paredes y techos. “Los materiales de la construcción absorben el agua del terreno a través de la cimentación o muros, la misma que asciende en función de la porosidad de los materiales de la pared. En las cubiertas, el agua es absorbida por los materiales de construcción o pasa a través de fisuras o por elementos con desagües, pasos eléctricos, etc”.

Los especialistas aseguran que todas las humedades son perjudiciales para la casa y la calidad de vida en la vivienda. Además, todas pueden resolverse, “más aún si existe asesoramiento profesional”.