En Studio Noa, la gama de color se plantea a partir de tonos marrón en el sofá principal. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Esta sala de Cazzart Design utiliza el gris como color base para la composición del espacio social. Foto: Galo Paguay / CONSTRUIR

Grises y marrones entran con fuerza en la decoración

Yadira Trujillo Mina. Redactora (I)

Además de ser tonos en tendencia para el interiorismo, el gris y el marrón brindan amplias posibilidades en combinaciones y armonía visual.

Los profesionales de la decoración recomiendan usarlos, sobre todo, como tonos base en la composición de un ambiente. La calidez que sugieren estos colores es una de las razones.

Para la interiorista Paola Erbeta, los materiales de alta gama para el mobiliario actual son una ventaja al usar estos colores. “Especialmente para la sala, ya que el gris y el marrón en telas como el terciopelo relucen y hacen estancias acogedoras y elegantes”.

En el uso de estos tonos, asegura Erbeta, hay una cuestión que no puede pasar por alto: no hacer sitios lúgubres y oscuros.

“Se trata de tonos algo oscuros que hay que saber usar. Las combinaciones deben ser las adecuadas para que no tengamos salas o zonas de descanso apagadas”.

En cualquier intensidad que se use gris o marrón, Erbeta considera que una buena opción es implementarlos en los sofás principales de las zonas sociales.

Esto, porque “con tonos vivos o muy fuertes es más recomendable marcar detalles o puntos focales, ya que al usar uno así como principal se satura el ambiente”.

Así por ejemplo, si se usa un sofá principal gris o marrón, la interiorista recomienda complementar el espacio con detalles de colores más vivos. “Si el sofá es gris se pueden colocar cojines de color turquesa o anaranjados. También se puede usar blanco en centros de mesa o alfombra para lograr contrastes interesantes”.

Con el marrón se puede lograr un efecto elegante, si se combina con cojines beige y accesorios de madera. “Se puede acompañar con una poltrona con estructura de madera y tapizada con tela beige. Lo importante es alcanzar combinaciones armónicas y no bruscas”.

Pero no solo en las zonas sociales quedan bien el gris y el marrón como protagonista de un ambiente.

En el estudio o la sala de estar también se pueden usar sofás de estos colores. En zonas más íntimas como los dormitorios, Erbeta sugiere la implementación de pufs o espaldares de cama grises o marrones.