El kindergarten Sigh Arts, Austria, muestra los usos en la arquitectura. Foto: www.dezeen.com

El kindergarten Sigh Arts, Austria, muestra los usos en la arquitectura. Foto: www.dezeen.com

El ‘greenery’ es el color que pone de moda a la naturaleza

Yadira Trujillo M. 
Redactora (I)
ytrujillo@elcomercio.com

Pantone, referente mundial de la cromática, definió al greenery, un tono verde amarillo, como el color de tendencia del 2017. Pantone escoge al color del año desde el 2000.
Este color trae muchas oportunidades para la arquitectura, la decoración interior y el diseño industrial o de objetos.

Según la interiorista Carolina Zambrano, este color es oportuno en este momento, en el que se busca retornar a la naturaleza. “En el interiorismo, la ventaja de este tono verde amarillo es que da un aire natural, por ende evoca paz, vida, y oxigena y vigoriza”.

En store.pantone.com se apunta que se trata de “un tono refrescante y revitalizante que simboliza nuevos comienzos”.

En el sitio, Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Instituto, asevera que “greenery irrumpe con fuerza en 2017 y nos ofrece la confianza que anhelamos en el tumultuoso contexto social y político en el que vivimos”. O sea, lo asocia a la esperanza.

Con eso coincide Zambrano, quien añade que se trata de un color audaz, con el que se puede marcar jerarquía en la decoración de interiores.

Esta bañera en greenerey de Banium es el prefecto contraste del espacio. Foto: www.blogdotamericasmartdotcom.file

Esta bañera en greenerey de Banium es el prefecto contraste del espacio. Foto: www.blogdotamericasmartdotcom.file

A decir de la profesional, el tono se puede aplicar en cualquier ambiente, ya sea social o privado. “Pero hay que saber combinarlo para que tenga un protagonismo especial”.

El verde amarillo se puede aplicar de la siguiente manera, según recomendaciones de la profesional: en paredes principales para espacios amplios y en puntos especiales para sistios pequeños. Si se opta por los objetos greenery, la poltrona y los cojines son una opción.

La proporción del espacio es indispensable para usar el color, explica la interiorista. Su recomendación para equiparar con los complementos, el mobiliario y las paredes es el uso de colores como blanco, marfil, beige. Además se puede lograr un contraste con tonos plata, grises y chocolate oscuro, cercano al negro.

Esta alfombra de corte contemporáneo es el complemento de la sala.

Esta alfombra de corte contemporáneo es el complemento de la sala.

Para Fernando Ron, arquitecto especializado en acabados, la vuelta a la naturaleza es una tendencia general del interiorismo en este año.

Él encuentra oportunidades diferentes al color aplicado en paredes, mobiliario u objetos para empatar con el greenery.

Su recomendación es la aplicación del concepto de ‘green kitchen’, una cocina con un minicultivo de plantas de uso cotidiano para la preparación de alimentos o medicinales.

También está lo que no se debe hacer con el greenery. Y es que en decoración, el tono sugiere modernidad, indica Zambrano. “No debería combinarse con objetos clásicos; no va con el eclecticismo, pero sí con el vintage, ya que en este estilo predomina el blanco. Mi sugerencia es que se lo utilice para espacios decorados con estilo moderno”.

La iluminación natural o artificial con la que se cuente en un espacio también se complementa con el greenery. “La luz aporta más a las ventajas de este color, hace que este resalte y brille mucho más”.