La volumetría ondulada se refuerza con varias paredes forradas de láminas de granito. Tiene una fachada ciega. Fotos: archdaily.com

La volumetría ondulada se refuerza con varias paredes forradas de láminas de granito. Tiene una fachada ciega. Fotos: archdaily.com

El granito pone el marco en la terminal marina

Redacción Construir (I)
[email protected]

Entre los mejores proyectos arquitectónicos del 2016 del portal ArchDaily, seleccionados por Nicolás Valencia, se encuentra la Terminal de Cruceros de Leixões, situada en el embarcadero sur de Motosinhos, Portugal.

Es un complejo arquitectónico de 17 500 m² diseñado por el arquitecto Luis Pedro Silva y su equipo.

La terminal es un pequeño complejo portuario, iniciativa de la Administração dos Portos do Douro e Leixões. La definición estratégica de la nueva terminal de cruceros tenía un doble objetivo, cuenta el portal ArchDaily: mejorar la eficiencia comercial y crear una mejor integración urbana.

El edificio no es muy grande, si se compara con los barcos de crucero que puede albergar.

El edificio no es muy grande, si se compara con los barcos de crucero que puede albergar.

Es por eso que el proyecto integra nuevos edificios, trabajos de atraque y espacios exteriores con vocación pública. El edificio principal contiene varios componentes programáticos: terminal de cruceros, instalaciones para la Marina, parque de Ciencia y Tecnología del Mar de la Universidad de Oporto, salas de eventos y un restaurante temático.

El equipo responsable del proyecto de arquitectura también coordinó un equipo importante compuesto por las disciplinas de economía, durabilidad, transportes, entre otras. El proyecto se desarrolló durante varios años con condiciones formales, programáticas y de asentamientos.

Según la reseña de ArchDaily, el trabajo se dividió en tres etapas, las primeras dos ya concluidas: el nuevo muelle y el edificio principal.

Una gran claraboya traslúcida forma parte de la cubierta del núcleo central, de altura cuádruple.

Una gran claraboya traslúcida forma parte de la cubierta del núcleo central, de altura cuádruple.

La última parte integra una piscina reflectante en el centro del edificio principal y una calle que conecta a la ciudad y la marina.

La propuesta depende del edificio principal -de fachada helicoidal- y está en el borde sur del embarcadero del puerto, en el Océano Atlántico, a 750 m de la ciudad de Matosinhos y 10 km -a través de río-mar o carretera- de Porto Ribeira, el punto turístico más solicitado.

En el interior, la sucesión de funciones organiza el espacio en estancias múltiples, siempre diversas pero dentro de una simbiosis donde el arco, los materiales y la luz construyen una unidad singular. Esta unión se refuerza por el núcleo central, un espacio de altura cuádruple.

Entre los materiales utilizados, el granito es de mayor preponderancia, pues está presente en las paredes y hasta en las rocas que protegen el malecón.

Los arcos y sus texturas apelan a la proximidad, implican movimiento y estética.

Los arcos y sus texturas apelan a la proximidad, implican movimiento y estética.