Los tonos blancos y tejidos detallados en muebles de ratán son los más adecuados para exteriores. Para interiores los profesionales recomiendan fibras de colores oscuros y tejidos rectos. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

Los tonos blancos y tejidos detallados en muebles de ratán son los más adecuados para exteriores. Para interiores los profesionales recomiendan fibras de colores oscuros y tejidos rectos. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

La fibra sintética también luce en interiores

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

El material más frecuente para el mobiliario de patios, jardines y terrazas es el ratán, una fibra sintética que no se afecta con la exposición a los cambios de clima. Pero hoy en día, estos muebles se toman también los ambientes interiores.

Daniela Ludeña, diseñadora de Home Vega, explica que esto se debe a la innovación en los diseños del mobiliario y las combinaciones con los complementos del ambiente. “No solo está el ratán, están las telas y colores de los cojines principales, los cojines complementarios y los elementos decorativos del espacio”.

Según la profesional, un aspecto muy importante es la tonalidad del ratán y el tejido del mismo para formar el mueble. Recomienda los tejidos detallados y colores claros (blanco, beige o tonos pasteles) para ambientes exteriores. Mientras, si se quiere implementar mobiliario de ratán al interior de la casa, Ludeña sugiere que los tejidos de los muebles sean discretos, rectos, lo más llanos posible y de tonos oscuros como el gris, el café o el negro.

En cuanto a los aspectos complementarios de los muebles, Patricia Bravo, propietaria de Mr. Dreams, dice que si se opta por la fibra sintética dentro de la casa, lo recomendable es que los cojines sean de telas más sofisticadas que las que comúnmente se usan para mobiliario exterior. De igual forma, Bravo recomienda elegir cojines decorativos de colores neutros “para lograr un efecto más pulcro que el que se busca para los patios, jardines y terrazas”.

La formalidad del color y el tejido del ratán junto con un acolchonado hecho con telas propias de muebles interiores y accesorios acordes al estilo decorativo que se mantiene en la casa hacen que el mueble se acople sin problema, explica las profesionales.

Una cuestión que no debe pasar por alto –añaden- es que se trata de una posibilidad que no en todos los casos será factible, ya que hay estilos que no se pueden forzar con mobiliario de material sintético. “En una decoración rústica, por ejemplo, va perfecto tener una sala de ratán, con ciertas especificaciones que la hagan ideal. Pero si se trata de un estilo bastante elegante no es recomendable”.