Los colores vivos le dan nueva vida al mobiliario antiguo para crear un estilo vintage. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Los colores vivos le dan nueva vida al mobiliario antiguo para crear un estilo vintage. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

El estilo vintage desde el mobiliario hasta los accesorios

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

Pese a que la tendencia decorativa apunta al minimalismo, con el lema “menos es más”, las inclinaciones diferentes a esta también tienen sus seguidores. El vintage es una elección para ambientes de hogar o comerciales que muchos prefieren.

Según la interiorista Nora Morales, el estilo tiene doble ventaja: “además de mostrar un ambiente con color y vida, el vintage aprovecha recursos que en otros casos se desecharían”. Esto, porque muebles y accesorios antiguos pueden tener una nueva oportunidad con el vintage.

Para la profesional, si se opta por este estilo, lo más recomendable es recurrir a las ventas de garage o a los muebles heredados, “que nunca faltan en la casa de algún familiar, y que ni siquiera los utilizan”.

Como los muebles antiguos, por lo general son de colores tierra, la recomendación de la profesional es pintarlos con colores pasteles. “Pero esto no se debe hacer sin pensar en todo el ambiente. Los colores se deben elegir en función de los otros componentes de un espacio como las paredes, los otros muebles, los accesorios, etc.”.

Otra opción acorde al vintage es la colocación de papel tapiz. Morales indica que se debe poner de forma equilibrada: no en toda una habitación, sino en una sola de las paredes de la misma. “Para que aporte al vintage, la idea es que el diseño parezca clásico, es decir con muchos detalles, pero los colores sean vivos (pasteles)”.

Los accesorios también se pueden acoplar a esta tendencia. “Con los protarretratos se puede hacer mucho, ya que siempre se cuenta con esos antiguos, de marcos tallados, que también se pueden pintar para volver a usarlos”.

Si todo esto se implementa en un ambiente, la recomendación d la profesional es que no se usen demasiados colores distintos para un mismo espacio, de manera que se logre un equilibrio. “Para los muebles, por ejemplo, sugiero el blanco, de manera que los otros elementos no choquen entre sí. También se deben hacer combinaciones, es decir, si uso un naranja en los cojines, la alfombra puede ser del mismo color”.