Estas cabezas con formas humanas de Studio Noa aportan con elegancia y frescura por sus formas. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

Estas cabezas con formas humanas de Studio Noa aportan con elegancia y frescura por sus formas. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

Las esculturas no siempre sugieren formalidad

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

Para la decoración interior, las esculturas han sido durante mucho tiempo sinónimo de elegancia. Pero este también puede ser un recurso informal, según el diseño y el estilo, sin que esto signifique restarle concepto a un ambiente.

Para lograrlo con éxito, explica el interiorista José Antonio Rivas, es elemental el material y las formas de la escultura. “Hoy en día ya no se puede hablar solamente de grandes y serias esculturas de metal, brillantes y rectas. Hay alternativas en piedra, vidrio, madera, tipo rústico y mucho más frescas que son la opción ideal para decoración informal, pero no por eso menos elegante o con poco estilo”.

En sitios especializados en diseño interior como Studio Noa se encuentran este tipo de esculturas, cuyos tamaños son diversos pero sugieren un aire fresco por los detalles y el material. Esto las vuelve modernas y de alta gama.

La piedra, el metal, el vidrio o la madera son los principales materiales de las esculturas de este sitio, que incluso combinan varios de estos en una misma pieza.

La interiorista Carolina Zambrano considera que el diseño moderno no excluye ninguna posibilidad. "Antes las esculturas eran un recurso del estilo clásico. Hoy hay alternativas para tanto para el clásico como para el contemporáneo, el moderno, el vintage, el ecléctico y hasta el insdustrial".

Cuando las esculturas son de diseños abstractos -acota Rivas- son una opción ideal para departamentos o casas con decoración moderna. "Por ende un departamento de soltero no tiene por qué dejar de lado una escultura como opción decorativa".