El blanco en el sofá principal se puede combinar con tonos pasteles en cojines y poltrona. Foto: Vicente Costales / Construir

El blanco en el sofá principal se puede combinar con tonos pasteles en cojines y poltrona. Foto: Vicente Costales / Construir

En la sala dos colores bastan para dar vitalidad al ambiente

Yadira Trujillo
Redactora (I)

La tendencia decorativa actual indica que menos es más. Pero esto no significa que un ambiente deba lucir muerto por la falta de color o de elementos complementarios. La sala se compone de sofás, mesa de centro, sillas auxiliares y accesorios, pero entre todos estos hay que lograr armonía y vitalidad.

De cara a la tendencia, lo que se necesitaría es no saturar un espacio de color, indica Nora Morales, decoradora interior. Por ello, las tonalidades “deberían manejarse siempre en base a un color uniforme y a partir de él se decide el resto”.

Todo depende de gustos y estilos, pero si se habla de minimalismo bastan dos colores: uno neutro para elementos grandes y uno vivo para pequeños. En la sala, “lo indicado sería usar el color uniforme para el sofá y el tono vivo en los cojines y las sillas auxiliares”.

En Tempo Design hay varias propuestas de este tipo para el ambiente de la zona social. Francesca Magnalardo, jefa de marca del local, indica que el negro, el blanco, el gris o el beige son las mejores opciones para aplicar en sofás.

En el caso de los cojines y las poltronas serían ideales los tonos vivos como el turquesa, el naranja, el amarillo o el fucsia, “que están muy de moda”.

Según Magnalardo con esta estrategia, además de no saturar un ambiente, se logra más elegancia y confort para quienes estén en ellos. “La sensación de acogimiento depende mucho del color, así que hay que saber usarlo bien, pero tampoco hay que limitarse”.

El negro es un color neutro que se debe combinar con un tono vivo y en tendencia. Foto: Vicente Costales / Construir

El negro es un color neutro que se debe combinar con un tono vivo y en tendencia. Foto: Vicente Costales / Construir