Paola Ayabaca labora en el local Taracea y Marquetería (centro de Cuenca).

Paola Ayabaca labora en el local Taracea y Marquetería (centro de Cuenca). Foto: Xavier Caivinagua para Construir

Los indígenas y las cholas se plasman en joyeros y cuadros elaborados con taracea

Redacción Cuenca
(F-Contenido intercultural))

Los indígenas de la Sierra y, en especial, del Austro son la principal inspiración para los diseños que la cuencana Paola Ayabaca plasma en joyeros y cuadros, entre otros adornos para el hogar.

Hace cuatro años, ella aprendió de su padre Segundo la técnica del taraceo o marquetería, que consiste en incrustar láminas de madera sobre una estructura de este mismo material. “Se arma como un rompecabezas”, cuenta Ayabaca.

Por lo general, agrega, la Chola Cuencana con su pollera y sombrero de paja toquilla están representados en estas creaciones. Optó por estos diseños para resaltar la identidad ecuatoriana, “que es muy apreciada entre los turistas extranjeros” que visitan su local Taracea y Marquetería, el cual está ubicado en el Centro Municipal de las Artes (c), ubicado en el Centro Histórico de Cuenca.

De cada 10 clientes, siete son extranjeros que viven en el Austro o están de visita. El resto son nacionales. De los primeros, cinco son estadounidenses y el resto son europeos, señala Ayabaca.

Ella se encarga de los diseños y su progenitor de la elaboración de las estructuras hechas en madera prefabricada. “Se usa esta porque la madera maciza y al natural se expande y se contrae por más que esté seca. Eso puede ocasionar daños en la lámina de madera donde están los dibujos”.

La técnica es laboriosa y necesita principalmente paciencia y un buen pulso. Primero se elabora un diseño en el papel y, posteriormente, se pasa a las láminas de madera. Los diferentes colores y texturas permiten resaltar y diferenciar cada uno de los elementos del diseño como sombreros y ponchos.

Este local cuenta con cinco diseños relacionados con los indígenas. Son imágenes de personas caminando, tejiendo o con animales. Los diseños también se hacen bajo pedido.

Ayabaca dice que Navidad y julio y agosto por las vacaciones son las épocas para vender. Ella comercializa 30 unidades, en promedio, cada semana. En cambio, septiembre y octubre son los meses con menor demanda y vende de tres a cuatro unidades semanales.

En el Centro Municipal de las Artes funcionan 82 locales que ofertan textiles, adornos e instrumentos musicales relacionados con las etnias del país. Venden macanas, polleras, sombreros de paja toquilla, tejidos, cerámica, bisutería y adornos elaborados en cuero, madera, tallados y vidrio.