Los accesorios como cojines, alfombra y cobijas le darán el toque de armonía al dormitorio de visitas. Foto: Archivo EL COMERCIO

Los accesorios como cojines, alfombra y cobijas le darán el toque de armonía al dormitorio de visitas. Foto: Archivo EL COMERCIO

Cómo acondicionar el dormitorio de huéspedes

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

Cuando llegan visitas a la casa y se quedan más de un día, lo ideal es acondicionar un espacio para que tenga la mejor estancia. Cuando se trata de una noche se puede dar una solución rápida, dejándola quedarse en una de las camas de los miembros de la familia, pero si la estancia será más larga, crear un espacio para unos cuantas días no es tarea difícil, por ello siempre es necesario contar con una habitación extra.

En primer lugar, el cuarto de visitas no tiene por qué ser siempre de visitas, explica la interiorista María Fernanda Andrade. “No siempre habrá visitas y no se tiene que conservar una habitación en desuso. Así que durante la vida cotidiana, este cuarto es, por lo general, de juegos o de estudio. Cuando llega el momento habrá que acondicionarlo como habitación”.

Según la profesional, la idea es hacer una habitación funcional pero, sobre todo acogedora y bien equipada. Para ello, lo primero es contar con una cama extra, que se tenga guardada, embodegada. O, a su vez, un sofá cama.

Sus complementos serán las respectivas sábanas, cobijas, almohadas y cojines, que siempre se tienen en la casa para los respectivos cambios periódicos.

Algo que ayudará mucho al visitante –dice Andrade- es tener dónde guardar sus cosas personales, por esto siempre es importante colocar un armario u organizador con el que se cuente en la casa. En el estudio o cuarto de juegos siempre hay uno, así que lo ideal sería dejar el armario vacío y guardar las cosas que se guardaban en él, mientras la visita esté en la casa.

Una silla auxiliar también es importante. Según María Fernanda Andrade este requisito tiene solución rápida, ya que se puede colocar junto a la cama o el armario cualquiera de las sillas o poltronas que estén en la casa.

Para que el invitado use como velador, cualquier accesorio sólido a la altura de la cama puede servir. Sobre este y sobre el armario se pueden colocar unos cuantos accesorios, una lámpara y plantas para darle vida al sitio (sin saturar). Así también –explica la interiorista- un cuadro, un espejo y una alfombra ayudarían con la decoración.

Pero para que el espacio sea acogedor, debe haber armonía entre los componentes. “No podemos poner todo de diferentes colores, sin darle una estabilidad al lugar”. Esto se puede lograr con detalles: cobijas, cojines, alfombra adornos sobre el velador o el armario que combinen entre así, sobre todo por sus colores.