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Hoy, 3 de mayo, la Unesco y las organizaciones dedicadas al fomento y a la protección de la libertad de expresión conmemoramos el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

La libertad de expresión es un derecho fundamental, consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin libertad de prensa, la sociedad es muda, ciega y sorda. La sociedad civil sólo puede tomar decisiones fundamentadas basándose en información veraz y plural. Sin el trabajo de miles de periodistas que a veces arriesgan su vida para investigar y explicar lo que acontece en el mundo, los ciudadanos estarían a la merced de poderes fácticos, indefensos ante los intereses de grupos criminales. Así, mientras que los trabajadores de los medios de comunicación deben esforzarse por mantener y ganar -y en algunos casos, por recuperar- la confianza de la sociedad civil, manteniendo su independencia y ofreciendo información de servicio público, la población ha de ser firme en la exigencia de una información libre y de calidad.

La seguridad de los periodistas es la piedra angular de esta lucha, y este es el tema para las celebraciones de este año: "Hablar sin riesgo: por el ejercicio seguro de la libertad de expresión en todos los medios". Garantizar la seguridad de los periodistas y de quienes transmiten información a través de Internet es un asunto urgente. Las cifras son alarmantes: más de 600 han sido asesinados en los últimos 10 años o, lo que es lo mismo, cada semana un periodista pierde la vida por dar información. Sólo en 2012, como Directora General de la Unesco, condené el asesinato de 121 periodistas, profesionales que perdieron la vida en el ejercicio de su labor, tanto durante la cobertura de conflictos armados como por informar sobre cuestiones locales como corrupción, actividades criminales o narcotráfico.

La impunidad es otro de los focos de atención de este año. Los datos más actuales reflejan que sólo uno de cada 10 crímenes contra periodistas da lugar a una condena. Muchos periodistas sufren intimidación y acoso, amenazas de muerte y violencia. Es intolerable.

Para proteger a los periodistas y poner fin a la impunidad de que disfrutan quienes los atacan, la Unesco tomó la delantera de un movimiento histórico para la instauración del Plan de Acción de las Naciones Unidas para la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad. Este Plan de Acción, adoptado en 2012 por todos los organismos de la ONU, es un paso importante para aunar esfuerzos y crear un entorno más seguro para los periodistas.

Las iniciativas de protección de la libertad de expresión deben abarcar tanto los medios de comunicación tradicionales como el mundo digital. Internet ha posibilitado un flujo de información sin precedentes y las nuevas tecnologías han convertido a muchas personas en "periodistas ciudadanos".

*Secretaría General Unesco

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