Un spa casero es posible gracias a ingredientes que se encuentran en la alacena, como los aceites vegetales. Foto: Armando Prado / CHIC!

Un spa casero es posible gracias a ingredientes que se encuentran en la alacena, como los aceites vegetales. Foto: Armando Prado / CHIC!

Una rutina de belleza posferiado

Ana C. Alvarado. (I)

Los viajes en avión, en auto o en bus deshidratan la piel. La gran exposición al sol que sufre la piel y el cabello durante las vacaciones, causan resequedad. Por ello, después de un viaje es aconsejable realizar un spa casero para devolverle al cuerpo los nutrientes e hidratarlo.

Los aceites vegetales son la mejor opción para esta tarea, porque pueden ser usados tanto en el pelo como en la piel, simplificando el proceso. Los aceites de aguacate y de oliva están a la mano, pero una nueva alternativa es el aceite de argán.

Este tipo de aceite, que se puede comprar en línea, es un producto que ha alcanzado popularidad porque puede ser usado por personas de todo tipo de piel (grasa, seca o mixta), acné leve, y todo tipo de cabello.

Otra opción de mascarilla para la piel seca es es mezclar aceite de argán, con cacao en polvo orgánico sin azúcar y con arcilla blanca. Foto: Armando Prado / Chic!

Otra opción de mascarilla para la piel seca es es mezclar aceite de argán, con cacao en polvo orgánico sin azúcar y con arcilla blanca. Foto: Armando Prado / CHIC!

El spa casero puede iniciar con la exfoliación del cuerpo. La avena es una buena alternativa, pues es suave, por lo que puede ser usada en el rostro y en el cuerpo. Una ducha rápida para remover la avena y para lavar el pelo ayudará a preparar el cuerpo para el siguiente paso.

Para hidratar el cabello, se aconseja colocar el aceite de medios a puntas y después envolver en una toalla caliente. Dejar actuar por media hora y lavar con champú.

Los aceites, principalmente los que se absorben de forma fácil como el de jojoba o el de argán, se pueden aplicar en el rostro y cuerpo limpio y dejar, sin necesidad de enjuagar. Así, la piel podrá aprovechar al máximo de los beneficios de estos aceites: son ricos en antioxidantes, ayudan a retener los líquidos, equilibran la producción de grasa, entre otros.

Si la piel del rostro es grasosa sí es recomendable retirar los excesos con la ayuda de un disco de algodón.