Los tratamientos para la piel no deben limitarse sólo a lo exterior. Foto: Armando Prado / Chic!

Los tratamientos para la piel no deben limitarse sólo a lo exterior. Foto: Armando Prado / CHIC!

Una piel bella es el reflejo de una buena alimentación

Ana C. Alvarado

La belleza es un tema que va muy ligado a la salud y bienestar física y mental.

Cuando aparecen granitos, manchas o arrugas prematuras, le tendencia es tratarlos sólo desde el exterior. Alegría Valdez, nutricionista con un diplomado en medicina y nutrición biológica integral, aconseja que cuando existan problemas a la piel, se siga un tratamiento junto a un dermatólogo y un nutricionista.

“Todas las enfermedades inician a nivel del intestino”, asegura. Explica que las lesiones al intestino delgado se dan por el consumo continuo de alimentos inflamatorios. Estos son los que contienen gluten (los derivados del trigo, centeno y cebada), lactosa y caseína (sustancias que se encuentran en los lácteos y sus derivados).

El consumo de estos alimentos puede generar permeabilidad intestinal y como consecuencia, el intestino grueso también se empezará a lesionar. Esto tendrá efectos en el hígado y el malestar de este órgano se reflejará como manchas en el rostro.

La nutricionista Alegría Valdez es especialista en nutrición integral. Foto: Julio Estrella / Chic!

La nutricionista Alegría Valdez es especialista en nutrición integral. Foto: Julio Estrella / CHIC!

Otra razón que afecta indirectamente la apariencia de la piel es el estreñimiento. Valdez indica que esta enfermedad provoca que se queden en el cuerpo gases y toxinas que afectan la salud general y de la piel.

Las manchas en el rostro también se explican como una sobrecarga del hígado, que puede suceder por enfermedades hepáticas no tratadas.

La alimentación es clave para la experta en nutrición integral. Además de los alimentos inflamatorios, hay que evitar los azucarados y procesados.

Cuando hay un exceso de consumo de carbohidratos, hay mayor producción de insulina, dice Valdez. La insulina es una hormona que estimula la producción de andrógenos, los encargados de estimular las glándulas sebáceas.

Finalmente, Valdez recomienda tener una alimentación alcalina. Explica que los alimentos procesados, al ser digeridos, tienen un nivel de acidez muy alto. Las enfermedades se desarrollan en estos ambientes ácidos, así que es algo a evitar.

Una vez que se logra tener una dieta libre de los alimentos inflamatorios, baja en azúcares y carbohidratos refinados y productos altamente procesados, la piel del rostro y del cuerpo responderá positivamente. Esta se verá más luminosa, limpia y libre de manchitas y granos. Además, una buena alimentación también estimula la juventud de la piel, evitando arrugas prematuras.