El modelo viste prendas de la tienda de moda masculina Buggatti. Foto: Patricio Terán / Chic!

El modelo viste prendas de la tienda de moda masculina Buggatti. Foto: Patricio Terán / Chic!

La imagen del ejecutivo refleja su profesionalismo

Ana C. Alvarado. (I)

La vestimenta corporativa debe proyectar confianza y no debe ser llamativa ni excesiva. Así lo da a conocer Sol Verbik, asesora de imagen quiteña.

La elección de la ropa para el trabajo puede resultar complicada si es que no se cuenta con uniforme. Para facilitar esto, se debe tener en mente siempre la sobriedad en los cortes, los textiles, los materiales y los colores con los que están fabricadas las prendas.

Verbik recomienda elegir tonos como azul, negro y gris y evitar telas brillosas. Para los hombres, no se recomienda usar ternos habanos, verdes o cafés. El traje negro, advierte la experta en imagen, se usa solo en temas protocolarios durante la noche. 

El ‘look’ para la oficina debe ser impecable y sobrio. Foto: Patricio Terán / Chic!

El ‘look’ para la oficina debe ser impecable y sobrio. Foto: Patricio Terán / CHIC!

Si bien el vestuario es la base, en cuestión de imagen “no hay que dejar cabos sueltos”, asegura Camila Merino, gerenta de marca de la categoría de maquillaje de Yanbal.

En el caso de las mujeres, un maquillaje apropiado le da vida al rostro. Eso sí, debe ser suave y natural. Merino indica que se puede iniciar con un corrector para manchas y ojeras, seguido de una base y polvos sueltos para dar un acabado mate.

Una mirada que dé confianza se puede lograr con un delineado sutil, rímel y sombras en tonos neutros. El rubor y el labial son el toque final.

Para los hombres, el cuidado facial diario es importante. La rutina debe incluir limpieza y humectación. Ahora, también hay una amplia gama de productos que facilitan este proceso como correctores de ojeras, hidratantes labiales y productos para el mantenimiento de la barba.

El peinado no debe esconder el rostro. A las mujeres de cabello largo se les aconseja llevarlo recogido. Si está suelto, colocarlo hacia atrás o a un lado. Para los hombres, el mantenimiento del corte es básico. El uso de gel en exceso da la impresión de que el cabello se encuentra sucio.

Los accesorios deben ser pequeños. El uso exagerado de pulseras y cosas que generen ruido pueden distraer al ejecutivo, indica Verbik. Los medallones y gargantillas, que están ahora de moda, se salen de la imagen empresarial.

El perfume debe ser discreto, para no empalagar el entorno.

“Cuando eres representante de una empresa, la gente se fija mucho en las manos”, dice Verbik. Tanto hombres como mujeres deben tener un manicure semanal y a las oficinistas se les aconseja estilos como el francés o el uso de colores bases como el nacarado.