'Flower Dust' propone trajes de baño para mujeres activas y para quienes disfrutan de ríos, cascadas o lagunas. Foto: Cortesía

'Flower Dust' propone trajes de baño para mujeres activas y para quienes disfrutan de ríos, cascadas o lagunas. Foto: Cortesía

Las colaboraciones que se construyen en la moda ecuatoriana

Ana C. Alvarado

Las colaboraciones entre marcas es una tendencia que nació de la mano de firmas de lujo internacionales. En el 2016 se vieron grandes proyectos, como el trabajo de Tommy Hilfiger con la modelo Gigi Hadid, que dio como resultado una colección en la que se fusiona el estilo de la empresa estadounidense con el de ella.

La cantante Rihanna, conocida por su gusto por la moda y por las colaboraciones, también hizo noticia en el 2016 al lanzar una línea de calzado junto a Manolo Blahnik.

Decenas de marcas e íconos de la moda se han unido, pues los trabajos en conjunto han demostrado ser un gran método de crear expectativa, de innovar y refrescar las firmas.
En Ecuador, al menos tres diseñadoras han apostado por fortalecer sus marcas de la mano de otras creativas.

La diseñadora guayaquileña Mónica Campaña se alió con No More Jeans para elaborar una chaqueta y un pantalón con bordados.

Sully González, directora creativa de No More Jeans, cuenta que el uso del bordado sobre el denim es una tendencia internacional que no se había hecho en Ecuador. Además de la innovación en el diseño, al fusionar ideas de una marca femenina y clásica con el estilo desenfadado de No More Jeans, Campaña señala que ambas marcas han obtenido una repercusión positiva en el mercado.

La marca de trajes de baño Alcatraz y Taya Novoa estrenaron esta semana la colección ‘Flower Dust’. Se inspiraron en la diversidad de flora del Ecuador, tanto para el diseño y para la campaña de fotos.

Esta colección propone trajes de baño para mujeres activas y para quienes disfrutan no solo de la playa o la piscina, sino de ríos, cascadas o lagunas.

Los cortes van desde lo que está a la moda, como vuelos, pantis de cintura o cuellos altos; hasta diseños prácticos para realizar actividad física y protegerse del clima, como tops de mangas largas.

Frutha, de la diseñadora ambateña Nadia Mosquera, lanza cada temporada un traje de baño hecho con la intervención de un artista. La línea de edición limitada es una galería de arte en la indumentaria. “Eso me parece divertido en los ternos de baño. Intento innovar un poco en el estilo de mi marca”, expresa Mosquera.

En esta ocasión, la diseñadora gráfica Érica Coello hizo ilustraciones que fueron estampadas en un entero. Coello se inspiró en lo erótico y exótico de las mujeres para crear las ilustraciones. La artista ya ha realizado colaboraciones con otras marcas de moda como Mute y Studio Pop.