Las “reinas guerreras” de Elie Saab desfilaron con paso firme en la última jornada de la alta costura para el próximo otoño-invierno. Foto: AFP

Las “reinas guerreras” de Elie Saab desfilaron con paso firme en la última jornada de la alta costura para el próximo otoño-invierno. Foto: AFP

La alta costura viaja en el tiempo: de la Edad Media a la 3D

Agencia AFP

La alta costura ofreció el miércoles 5 de julio del 2017 en París un viaje en el tiempo: desde las bellas reinas medievales de Elie Saab hasta una tecnología puntera ideada por el japonés Yuima Nakazato para prendas adaptables a cada cuerpo.

Elegantes vestidos largos y entallados, con pedrería, plumas, bordados, y una diadema dorada para adornar un sedoso pelo largo y suelto: las “reinas guerreras” de Elie Saab desfilaron con paso firme en la última jornada de la alta costura para el próximo otoño-invierno.

El diseñador libanés transportó al selecto público a un mundo en el que “una alianza de mujeres audaces y heroicas derrotan a los Reyes” varones, según escribió la firma.

Tul, terciopelo, seda... los tejidos más nobles se trabajan para confeccionar vestidos románticos, que se combinan con largas capas a juego y son susceptibles de ser llevados en cualquier alfombra roja, donde algunos aseguran que Elie Saab es el rey.

Mirando al futuro 

El diseñador japonés Yuima Nakazato miró en cambio al futuro, reivindicando una nueva y revolucionaria técnica digital que permitiría que las prendas se adaptaran a cada uno.

Presentó nueve diseños - incluidos varios vestidos de noche -, a modo de ejemplo de lo que podría ser posible.

“Podemos diseñar cualquier tipo y forma de prenda para que se adapte perfectamente a la persona que la lleva”, dijo este diseñador de 31 años, que trabajó con materiales clásicos, como el algodón y la lana.

Una tecnología así supondría que la ropa hecha a medida, como es el caso de la alta costura - solo accesible a los más ricos -, estuviera al alcance de cualquiera.

“Creo que en el futuro eso es posible” porque su equipo de ingenieros - afirmó -, eliminó el mayor obstáculo, es decir, “el uso de agujas e hilo”.

Su técnica se basa en escanear primero con tecnología 3D a la persona que llevará la prenda y luego esta se confecciona a base de cuadrados de tejidos remachados entre ellos.

La alta costura ofreció el miércoles 5 de julio del 2017 en París un viaje en el tiempo. Foto: AFP

La alta costura ofreció el miércoles 5 de julio del 2017 en París un viaje en el tiempo. Foto: AFP

El gorro con borla de Gaultier 

El próximo invierno será frío y abundante en nieve, a juzgar por la colección de Jean Paul Gaultier, que vistió a la mujer con gruesos abrigos de plumas, gorros con borla y suéters de lana, con cenefas y copos de nieve estampados.

El desfile bien podría haberse ubicado en una estación de esquí, con botas cubiertas de pieles y conjuntos “vintage” para pasearse por las montañas nevadas.

Abrigos de plumas para todos 

La firma holandesa Viktor & Rolf declinó el abrigo ligero de plumas en todas las formas imaginables, con mangas abombadas, grandes lazos, detalles étnicos, cremalleras gigantes, aperturas laterales... haciendo de esta prenda “casual” un accesorio sofisticado y con carácter.

La marca hizo desfilar a mujeres, hombres y hasta personajes de grandes cabezas que parecían salidos de una fiesta popular o de un baile de disfraces.

Antonio Ortega, en rojo y negro

Al margen del calendario oficial, el mexicano Antonio Ortega presentó una colección marcada por el rojo y el negro y el estampado tartán.

Ortega, el único diseñador latinoamericano presente en la Semana de la Alta Costura y que organizó por séptima vez consecutiva un desfile en ese marco, bautizó su colección “Cóctel de emociones” , apostando por prendas ceñidas, faldas de estructura irregular y chaquetas de piel.