Tres aceites vegetales conforman esta receta. Foto: Alfredo Lagla / Chic!

Tres aceites vegetales conforman esta receta. Foto: Alfredo Lagla / CHIC!

Así se hace un aceite limpiador facial en casa

Ana C. Alvarado. Redactora (I)

La cosmética casera es más sencilla de lo que parece, y así lo demuestra Sofía Flores, química y educadora en ayurveda. El limpiador equilibrante a base de aceites es una receta de la experta, que es la prueba de lo sencillo que es cuidar la piel con ingredientes naturales.

Limpiar el rostro con aceites puede parecer una contradicción, pero la verdad es que ciertos aceites de origen vegetal atrapan la suciedad y son ricos en elementos que limpian, al mismo tiempo que hidratan la piel.

Esta mezcla de aceites debe ser usada en pieles sensibles y secas. Es una alternativa a los jabones y limpiadores comerciales, que tienden a dejar la piel tirante y reseca.

La fórmula de Flores tiene partes iguales de aceites de oliva, jojoba y aguacate. Los tres aceites son ricos en ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales que nutren la piel a profundidad y actúan como antioxidantes.

Este limpiador equilibrante se puede usar a diario, en la rutina nocturna. Flores aconseja aplicarlo en el rostro y dar un masaje, como se hace al lavar el rostro con el jabón habitual. Después, enjuagar con agua tibia.

Para las personas que no se maquillan, se puede dejar el aceite en el rostro durante toda la noche.

También funciona como desmaquillante. Para ello, aplicar en el rostro y párpados y retirar el maquillaje con la ayuda de un disco de algodón.

Si bien se puede usar como parte de la rutina de belleza de la mañana, se recomienda retirar el exceso de aceite antes de maquillar.

Para las personas de piel mixta y grasa, Flores aconseja hacer un limpiador espumoso con media taza de jabón de Castilla y dos cucharaditas de aceite de jojoba.

Esta mezcla retira el exceso de grasa y suciedad. El aceite de jojoba se caracteriza por nutrir la piel y ayudar a equilibrar los niveles de producción de grasa. Por lo tanto, no hay que preocuparse por efectos secundarios.