9 de septiembre del 2015 00:00

¡Usted no puede pescar!

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 152
Triste 1
Indiferente 1
Sorprendido 10
Contento 3
Luis Alberto Sampedro

Si mi comentario ofende a alguien, pido, por favor se me perdone. Soy un ciudadano que respeta a todos. No me interesan la política ni la religión. Soy neutral e imparcial en estos temas. Soy uno de los ecuatorianos pobres que, con gran esfuerzo, después de trabajar 4 años sin descanso, he logrado reunir unos centavos para con mi familia ir a las hermosas playas de Salinas. He soñado con pararme en el muelle y pescar aunque sea un desnutrido bagre para volverlo al mar.

Al llegar ese día tan soñado, el 20 de agosto del 2015 me dirigí a un grande muelle en Salinas y una chica de una oficina me dijo: “Usted no puede pescar aquí porque es propiedad privada”, cosa que lo comprendí bien y me fui al otro muelle que tiene Salinas y un marinero me dijo: “Usted no puede pescar aquí porque es propiedad del Estado”. Me sentí frustrado (al igual que otros que deseaban pescar y bien sé que la misma prohibición hay en los muelles de otras provincias). No entiendo. A los que deseamos una sana distracción, sin contaminar, sin hacer daño ni molestar a nadie ¿por qué nos niegan este sano esparcimiento? ¿Así fomentan el turismo? No dicen que ¿“la Patria ya es de todos”?

Fui a pedir permiso para pescar a la “Dirección Regional de los Espacios Acuáticos de Santa Elena- Capitanía del Puerto de Salinas”, donde otro marinero se esforzaba por pintarle de dorado esta injusta prohibición. “Es una disposición superior que hay que cumplirla y afecta solo a pocas personas, usted es una de ellas y es para su bien”(Parece que esta canción ya la había escuchado). Por último, el cordial marinero parecía se sentía avergonzado de no poder justificar esta ilógica orden y terminó pasando la pelotita a otra institución, “Esta es una ley municipal y nosotros no tenemos nada que ver con esta. Solo estamos aquí para hacerla cumplir”.

Nos retirábamos con mi hijo desilusionados, recordándonos que los ciudadanos honestos, más los que tenemos pocos recursos, no tenemos a nadie a quien quejarnos y que la felicidad del pobre dura poco o no existe o que el “Buen vivir” para los pobres está negado porque sea propiedad privada o del Estado, si usted es un ecuatoriano pobre, ¡usted no puede pescar!; más bien dicho, en cualquier lado ¡para usted está prohibido pescar!

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (22)
No (0)