31 de enero de 2017 00:00

La virgen del Buen Suceso

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Carlota Iñiguez

Entre el siglo 16 y 17 el rey Felipe II de España, envió una misión presidida por 7 monjas Conceptas a fundar el monasterio Real de la limpia Concepción en la real audiencia de Quito. Ecuador no tenía nombre ni independencia en esa época.

Pero si tenía una referencia. Este punto de América del Sur para el Rey de España. Por lo que pasando muchas travesías y peripecias la misión llega a la Real Audiencia y toman posesión del Centro Histórico de Quito. (Hoy solo queda el Claustro de las Conceptas, en la Chile y García Moreno). En la época de la Real Audiencia, la propiedad del Monasterio llegaba hasta lo que hoy es la plaza de San Francisco.

Según los apuntes históricos. Es con las monjitas de la orden Concepcionista que también llega la Virgen de El Buen Suceso, y con el paso de los años comienza a presentarse a una de las más jóvenes de la delegación que era Mariana Francisca de Jesús Torres y Berriochoa. A ella por tener un alma pura, le pide y le revela lo que pasará en los siglos venideros cuando el Ecuador sea República. (1830 año de la independencia del Ecuador). El pedido es que mande a construir una imagen de 1,68 con el nombre del Buen Suceso por el Escultor Francisco del Castillo y que la coloque en el Altar Mayor para desde ese lugar gobernar entre ellas, por el paso de los siglos hasta el fin de los tiempos. Las revelaciones que la Virgen le hace a su hija predilecta Marianita ya se han cumplido varias; pero las más importantes están por venir. Las que ya se dieron son: la muerte terrible de García Moreno, la consagración al Sagrado corazón de Jesús y María al país y otras importantes. Las profecías para este tiempo me interesan dar a conocer, esta es una de ella: “desgraciado fuera Quito sin este Monasterio; y ningún monarca poderoso de la tierra pudiera con sus tesoros edificar edificios nuevos en este lugar que es posesión de Dios, así como Juliano Apóstata con su mentido poder no pudo reedificar el templo de Salomón. ¡Vanos son los esfuerzos de los hombres contra el poder de Dios! Yo cuidaré con solicitud maternal de este sitio y sus dependencias; y si es necesario es sostener con milagros las murallas que guardan la clausura, la sostendré. Benditos serán de Dios y de su Madre tomado del libro Madera para esculpir la imagen de una Santa de Monseñor Luis A Cadena y Almeida; pág. 78.

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