Crónicas y reflexiones de Fausto Segovia Baus, educador asertivo, investigador, adicto a la lectura y viajero tenaz. Segovia es responsable de la edición impresa de la revista mensual EducAcción, y antes fue editor-fundador de la revista FAMILIA del Grupo EL COMERCIO. La educación y la comunicación están articuladas para transformar la sociedad, complementadas por una ética civil. Apuesta por un periodismo educativo, ciudadano, científico y crítico. @FaustoSegoviaBa

¡Mejores ciudadanos, mejores profesores!

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Es urgente un proyecto nacional para reivindicar el papel de los profesores, porque la mayoría está integrada por docentes muy decentes.

Una ola de malas noticias se cierne sobre el sistema educativo. El problema explotó, a propósito de supuestas violaciones a los derechos de los niños, niñas y adolescentes perpetradas por profesores en algunos centros escolares del país.

Y las denuncias continúan. La ciudadanía y las autoridades están conmovidas y se han movilizado con declaraciones, gestiones administrativas, diseño de instructivos, foros y proyectos de ley para eliminar estos atentados a la integridad moral de nuestros educandos.

· Sociedad enferma

El problema de fondo radica en una enfermedad social –la sociopatía- de raíces profundas, cuyas patologías se encuentran en las deformaciones ocurridas en la infancia, como secuelas de diversos tipos de violencia intrafamiliar y escolar, que tienden a reproducirse.

Los actos de depravación –corrupción, perversión y degradación- de ciertos profesores son ofensas a la humanidad, y deben ser reprimidas con todo el peso de la ley, junto con medidas preventivas: desde la educación familiar integral, la formación de los profesores y los sistemas de seguimiento y monitoreo de todos los casos.

· Mejores ciudadanos

Las leyes contra los abusos sexuales en las aulas son mandatarias y prohibitivas, pero no bastan; los informes psicológicos son importantes, pero no pasan de ser herramientas; las campañas son oportunas, pero se requieren estrategias permanentes; las guías e instructivos establecen procedimientos reactivos.

El Ecuador necesita un Proyecto Nacional de Formación Inicial y Continua de Profesores –de carácter interdisciplinario- que apunte a reconocer lo bueno y positivo de los docentes y también los problemas –los diagnósticos sobran- a fin de diseñar y ejecutar nuevas prácticas para formar mejores maestros, mejores ciudadanos, mejores personas.

Si no planteamos un esquema integrado de selección de maestros y maestras, con una sólida preparación académica y ética, con mínimos exigibles por entidades certificadoras y evaluaciones independientes, no se superarán los actuales inconvenientes. Los mejores ciudadanos deben ser elegidos para ser profesores.

· Cambios estructurales

El sistema educativo del Ecuador ha avanzado en cobertura escolar –que llega al 96%-. El déficit –aunque se ha impulsado algunas estrategias- es la calidad de los aprendizajes, que depende, en gran medida, de la formación inicial y continua de los profesores y de la universidad que, por antonomasia, prepara a los docentes.

A lo anterior se une la problemática –que no es nueva- denunciada estas semanas, cuando se han presentado numerosos casos de abuso sexual por parte de profesores, que devienen en la falta de valores y el irrespeto de los derechos humanos fundamentales. Las causas son complejas, pero se requiere una institucionalidad básica para proteger a los menores de estos delitos, así como programas activos de prevención.

· Ciudadanización de la educación

Una asociación nacional de padres de familia –entre otras estrategias- es urgente organizar desde la sociedad civil. No es justo que los padres seamos espectadores pasivos de estos asuntos que nos conciernen a todos. Asimismo, se debe formar veedurías ciudadanas para realizar un control social del problema mencionado y de otros como la drogadicción en los centros educativos, la violencia intrafamiliar, la discriminación, el embarazo prematuro y más. Y que la educación familiar se instaure en todos los centros educativos del Ecuador.

En este contexto, los cambios cualitativos en la educación son prioritarios. La ciudadanización de la educación es urgente. Y, por favor, menos infraestructura y más pedagogía; mejores ciudadanos y mejores profesores. ¡Porque la mayoría de docentes sí somos decentes!