Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Mundial, día 5: Huracán inglés, fuerza congoleña y la sombra de Zlatan

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Alejandro Ribadeneira, Comentarista, @guapodelabarra

Esta no fue una jornada de sorpresas pero sí de sustos y emociones. Los favoritos europeos padecieron pero se llevaron todos los puntos. Los suecos del entrenador Janne Andersson ganaron 1-0 a una decepcionante Corea del Sur, cuyo mejor hombre fue el arquero Jo, con pinta de cantante de K-pop. Los asiáticos, veloces pero violentos, jamás patearon al arco y su defensa más destacado fue el sueco Berg, que falló varias opciones de anotar. El gol fue obra del VAR y aprovechado por Andreas Granqvist, quien tuvo una memorable tarde en lo personal: debutó como capitán con Suecia en un torneo top y marcó desde el punto penal. Aunque, si la puntería sigue así de mala, el pesado de Zlatan Ibrahimovic tendrá razón: sin este bocazas, Suecia estará perdida y no pasará a octavos.

Si lo de Granqvist fue estupendo, mejor aún estuvo lo de Rumelu Lukaku, el congoleño que juega para los herederos de los antiguos colonizadores de su pueblo. Un doblete que ratifica su buen momento (¡15 goles para Bélgica en 10 cotejos!) y la esperanza de que, con su efectividad, esta generación belga por fin ganará un premio grande. Panamá, con el siempre dulce ‘Bolillo’ Gómez en el banquillo, plantó a Bélgica un correcto primer tiempo con un gran trabajo de Gabriel Gómez y del meta Jaime Penedo; pero los Diablos Rojos destrabaron la resistencia centroamericana con un trallazo de Mertens y dos goles de Lukaku, quien en uno de sus tantos se benefició del talento de De Bruyne como asistente. Qué pelota le puso a Lukaku para que el 9 tuviera toda la ventaja para hundir la pelota en las mallas.

Panamá fue todo emoción antes del cotejo, con el capitán Román Torres llorando durante el Himno Nacional escrito por Jerónimo de la Ossa: “Alcanzamos por fin la victoria”. Claro, la presencia de Panamá ya era una victoria para este debutante latinoamericano; pero el equipo del ‘Bolillo’ no tuvo argumentos para soportar la embestida belga y no pudo evitar que Panamá terminara ampliamente superada.

Túnez, por su escuela francesa y su vocación ratonera, dio mucha más pelea a la renovada Inglaterra. El equipo de DT Gareth Southgate tiene la misión de llevar a Inglaterra al menos a semifinales; pero las Águilas de Cartago fueron difíciles de derribar aunque el inicio fue prometedor, con un tanto de Harry Kane a los 11 y la lesión del portero árabe Hassen, quien dejó el campo a los 14’. Pero el cuadro de Nabil Maaloul se encontró con una luz: un penalti innecesario de Walker que Sassi transformó en gol, al 35’. Túnez se encerró y pobló su zona para impedir que Young, Sterling, Lingard y Kane tuvieran espacios.

No había manera de anotar, pero para eso llevaron a Kane, quien a los 9 años (todos saben ewsta historia) fue rechazado por el Arsenal debido a su gordura y ahora es el ‘killer’ del Tottenham. En el primer minuto de adición alcanzó el gol. Fue triste ver la cara de decepción de Maaloul, quien había llegado al Mundial porque perdió por lesión a su mejor hombre, el delantero Yousef Msaki, lo que le obligaba a dejar de lado las estrategias de ataque. Armó un equipo ultradefensivo para especular y empatar. Y casi lo consigue. ‘HurriKane’, que en un partido mundialista ya ha marcado más goles que el mismo Wayne Rooney en 11, lo dejó sin botín.