Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Quinteros debe irse, y rápido

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Comentarista, @guapodelabarra


El presidente de la Ecuafútbol, Carlos Villacís, debería ser torero: en rueda de prensa esquivó los graves problemas registrados en el Atahualpa durante el cotejo con Colombia. Eludió los asuntos políticos como el bíblico Pedro, negándolo todo: la FEF no controla nada, no vende nada, no cachea a nadie, no sabe nada. En lo deportivo, pospuso el tema del entrenador Gustavo Quinteros hasta –sospechosamente- después de las elecciones.

Sobre esto, la Ecuafútbol se da muchas vueltas de forma innecesaria. Que la Comisión, que el Directorio, que los representantes... ¿Tanto les cuesta pedir la renuncia a Quinteros, que huele a fracaso? Analicemos la situación.

-Quinteros no cambia ni cambiará
El entrenador ha jugado prácticamente igual en todos los partidos, tanto en los que ganó como en los que empató y perdió. Es un calco. Nunca ofreció alternativas, como si jamás hubiera estudiado a los rivales, sus peculiaridades, sus destellos, sus aristas. ¿Qué nos hace pensar que Quinteros cambiará? ¿Qué nos hace creer que para los cuatro últimos partidos ahora sí viajará por el país para mirar los partidos del Campeonato, estudiará hasta la madruga los videos del rival, ensayará variantes posicionales, llamará a los mejores y no a los suplentes? El calendario no lo ayuda, pues el siguiente rival es Brasil. ¡Brasil!, quizás el mejor seleccionado del mundo que espera festejar la clasificación aplastando a Ecuador. En esa misma fecha, Bolivia visitará Perú y todos sabemos cuál es el resultado más probable.

-Solo queda la repesca
La lucha de Ecuador queda reducida, objetivamente, al cupo de repesca, y quizás el rival a vencer sea Argentina. Para eso, no se necesita a Quinteros. Cualquier entrenador de la Serie A puede planificar los dos partidos ante los contrincantes que lo sentenciarán todo en Quito: Perú y Argentina. Por supuesto, incluso ganando esos cotejos Ecuador puede acabar sexto, así que es necesario esperar algunas carambolas para jugar contra el representante de Oceanía. Para esto, que suena sumamente optimista, repito: Quinteros sobra. Cualquiera puede planificarlo mejor, afrontarlo con más ganas, sin renegar de la altitud.

-Comenzar el camino a Qatar
Es mejor que estos cuatro últimos partidos sean el comienzo de la ruta al Mundial del 2022. Sería más saludable que un entrenador nuevo tenga estos cuatro duelos para comenzar ese proceso, bosquejar un esquema y proyectarse en el tiempo con un plan serio. Hay un problema de dinero, por supuesto, pues es más barato contratar al DT desde el 2018, luego del Mundial. Además, el contrato con Quinteros expirará con el final de las eliminatorias. Lo razonable sería que Quinteros se vaya por su propia voluntad, pero el entrenador, materialista, prefiere que lo boten y lo indemnicen. ¿Los jugadores se prestarán a esta total falta de dignidad? O, mejor dicho, ¿Quinteros cree que tiene intacta su credibilidad para liderar a un grupo que, por su culpa, se mira devaluado ante la afición? En todo caso, es un poco cruel estirar este proceso, que ya no tiene razón de ser.