Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

Noboa no se equivoca con lo de los patacones

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Comentarista, @guapodelabarra


Mucho, demasiado ruido se ha armado por culpa del seleccionado Christian Noboa (¿o exseleccionado?), que empezó el año criticando la falta de patacones en la Tricolor para terminar metido en un desafortunado mano a mano con la ajedrecista Carla Heredia, quien de paso jamás se pierde una polémica y, muy feliz de la vida, aprovechó para ganar cámara a costa de alguien que, no lo nieguen, es más popular.

Ya se ha analizado bastante por los ‘expertos’ los errores de las declaraciones de Noboa y quizás seguir esas línea tan ‘profundas’ no llevan a nada más que a la descalificación del jugador. Que Noboa está mal asesorado. Que cómo se le ocurre comparar al ajedrez con el fútbol. Qué debe ser más humilde. Que le hicieron jaque mate.

Lo verdaderamente importante de las palabras de Noboa, sin embargo, no está ahí, en la anécdota cochambrosa de la que todos se indignan. Está en las partes en que sí tiene razón y que es necesario rescatar. Repasemos:

-Noboa no ha dicho que la eliminación del Mundial fue por la falta de patacones. Lo que quiso evidenciar fue el cuerpo técnico de Gustavo Quinteros había olvidado una premisa fundamental de la gerencia de cualquier tipo de emprendimiento colectivo: hay que tener contentos a los muchachos. Dicho de otro modo, los detalles son tan importantes como las líneas gruesas. Los detalles, todos los que administran equipos de trabajo lo saben, determinan el éxito o el fracaso de un proyecto. Y, al menos en la Selección del Ecuador, los entrenadores más exitosos han sido los que mejor han entendido esto. El ‘Bolillo’, por ejemplo, al menos en su primera etapa hasta el Mundial, supo diferenciar entre la indisciplina (por eso no llamó a los que todos saben) y la necesidad de dar un respiro a un grupo bajo presión. ¿Cuándo se le cayó el equipo? Cuando se convirtió en padre. Luis Fernando Suárez, el DT que mejor paró a Ecuador, cometió el error de desentenderse de las quejas de dinero del equipo. Y todos vimos qué pasó.

-Todos los gerentes, insisto, se fijan en los detalles. Y la comida es fundamental. Es una ridiculez que se le niegue a un jugador profesional un patacón, sobre todo si se sabe que ese detalle lo llenará de alegría. Nos pasamos gastando millones de dólares en campañas turísticas para promocionar la gastronomía nacional y en la Tricolor se le niega un patacón a un jugador porque su nivel de grasa subirá un 0, 0007%. Ecuador no fue al Mundial no por el patacón, sino por la falta de sentido común de un cuerpo técnico que estaba endiosado. Falta de sentido común que también se vio en la gente que, por culpa de esta corrección política que todo lo contamina, es incapaz de entender un sarcasmo.

-Noboa también dijo que la política se metió en el fútbol y que eso también influyó en el naufragio de las eliminatorias. ¡Tiene toda la razón! Rafael Correa generó una enorme crisis económica al raptar al fútbol para castigar a los canales que le criticaban. También defendió a Luis Chiriboga, sin enterarse bien de los detalles, porque el Ingeniero aceptó poner la Tricolor al servicio de una causa partidista.

-El jugador, a quien no conozco, también señaló los defectos en el estilo de Carlos Villacís al frente de la Selección. Es otra verdad: hubo molestias con los jugadores por el tema del dinero pero el equipo se enfadó de verdad porque no sentía respaldo de su presidente ante las críticas vertidas por los dirigentes. Noboa dijo que los jugadores no se sentían representados por Villacís. Eso es brutalmente grave.

-Pero el amarillismo prefirió enfocarse en Heredia, resentida porque Noboa la ninguneó, a ella y al ajedrez. Sí, eso estuvo mal por parte de Noboa, que debió haber asimilado las críticas en lugar de darle a la ajedrecista justamente lo que esperaba, un pase gol para armar polémica. Heredia se 'pelea' lo mismo que con ministros que con centros comerciales que con detractores del matrimonio igualitario. Es una activista y su oficio es debatir. Pero el punto central de Noboa era otro: si eres una personalidad dentro de un deporte, aplica el peso a los dirigentes para que traten bien al deportista. Lo explicó mal, pésimo, pero tiene razón. Sus problemas de expresión son de forma, pero hay algo de fondo que en el fútbol merece un amplio debate con el mismo ímpetu que Heredia pone en sus causas.

-Una cosa sí es segura: con esto, Noboa no regresará a la Tricolor en mucho, mucho tiempo.