Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

El ‘Kitu’ y el golazo de la nacionalidad

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Comentarista, @guapodelabarra


Damián Díaz
ha recibido la nacionalidad ecuatoriana por decreto presidencial y en tiempo meteórico, pues recién a inicios de año comenzó el trámite. ¿La razón? Los supuestos servicios relevantes que el jugador de Barcelona SC ha prestado al país, aunque en realidad eso no sea cierto. Díaz, que tiene derecho de pedir lo que desee y a hacer los trámites que considere necesarios, no ha hecho nada relevante para el país. Ha servido a su club, y con eficacia.

Los hinchas han disfrutado con este jugador, el mejor del Campeonato 2016. Pero el club no es el país, así sea el 'Ídolo del Astillero'.

¿Ser campeón en Ecuador es un ‘servicio relevante’? Pues no, no lo es. Barcelona no ha ganado nada con Díaz en el exterior para al menos argüir que Ecuador ha sido representado adecuadamente por el club. Y Díaz tampoco tiene cabida legal en la Tricolor hasta el 2021, así que mucho menos se puede argumentar que estamos ante un crack que nos llevará al Mundial. Que Díaz se sienta ecuatoriano no basta para darle la carta, sobre todo cuando hay otras personas que van años haciendo los trámites por la vía normal, con hijos y residencia ecuatorianos, y no logran la nacionalidad.

La triste realidad es que, una vez más, BSC ha sido usado políticamente, como antes ya ha sucedido con diversos gobiernos, alcaldes y políticos que se aprovechan de la inmensa popularidad del Ídolo. Y, por supuesto, es una nueva jugada del Poder, que antes quiso congraciarse con los hinchas de otros equipos cuando se otorgaron cartas de naturalización a otros jugadores para llevarlos a la Tricolor. Sí, no será la primera ni tampoco la última vez que BSC sea botín para los políticos en tiempos de campaña, pero eso no quiere decir que esas ayudas (porque eso es justamente lo que en la práctica se hace, ayudar a BSC con la liberación de un cupo para foráneos) sean legítimas. No lo son. Se verá sí la cosecha de votos habrá valido la pena, lo cual de todos modos ya es una derrota para el fútbol.