Esta temática ha sido utilizada por décadas en la ciencia ficción. Fue, de hecho, el argumento de varios capítulos de la célebre serie de Netflix ‘Black Mirror’.

El trasplante de memoria ha sido utilizado por décadas como material en la ciencia ficción. Fue, de hecho, el argumento de varios capítulos de la célebre serie de Netflix ‘Black Mirror’. Foto: Captura

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Trasplante de memoria: ¿cada vez más cerca de ser una realidad?

Redacción Afull (I)

Solo imagínalo: tu cuerpo muere, pero tu memoria puede ser trasplantada a otro cuerpo o, incluso mejor, a la carcaza de un robot. Esta temática ha sido utilizada por décadas en la ciencia ficción. Fue, de hecho, el argumento de varios capítulos de la célebre serie de Netflix ‘Black Mirror’.

Video: YouTube, cuenta: Netflix España


El trasplante de memoria está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. Investigadores de la Universidad de California han hecho un primer acercamiento. En un estudio publicado en la revista académica eNeuro, los académicos liderados por David Glanzman aseguran haber trasplantado memorias de manera exitosa transfiriendo el ARN entre dos especímenes de caracoles marinos. El ácido ribonucleico (ARN) es la herramienta que usa el ADN para transmitir información durante la síntesis de proteínas. 

Según publica la cadena británica BBC, un grupo de caracoles fue entrenado para desarrollar una reacción defensiva ante el dolor. Los científicos aplicaban electrochoques leves (pero lo suficientemente potentes para generar dolor en su terminales nerviosas) a esos moluscos.

Cuando los investigadores aplicaban la electricidad, el reflejo de estos animales era contraerse, informa el diario británico The Guardian. Los caracoles que habían recibido descargas se contraían por un periodo de 50 segundos, mientras que los que no las habían recibido, se tensionaban solo uno.

Así, los científicos aislaron el ácido ribonucleico de los caracoles que habían sido electrocutados y lo inyectaban en los moluscos que no habían recibido descargas. El resultado fue que los segundos empezaron a registrar contracciones de 40 segundos, mucho más de lo que mostraban antes de ser inyectados.

El estudio mostraría que el ARN es un elemento esencial en el almacenamiento de la memoria de los organismos vivos, en lugar de únicamente la conectividad entre las células cerebrales, que entra en las teorías principales de la neurociencia.

A pesar de la investigación, el profesor Tomás Ryan, de la Universidad de Trinity en Dublin (Irlanda), es escéptico del estudio o, por lo menos, de sus conclusiones. Aseguró a The Guardian que no cree que se haya transferido memoria en el experimento de la Universidad de California.

“Este trabajo me dice que tal vez las respuestas de comportamiento más básicas tienen que ver con algún tipo de switch en el animal y hay algo en el ARN que, al momento de extraerlo, ese switch se activa”, concluyó.