El transatlántico Titanic se hundió en la noche del 14 al 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural

El transatlántico Titanic se hundió en la noche del 14 al 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural. Foto: Wikicommons

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'Este barco sigue sin gustarme' ¿Una premonición sobre el hundimiento del Titanic?

Dos cartas reveladas recientemente dan nuevos detalles del ambiente previo al hundimiento del buque, ocurrido el 14 de abril de 1912, famoso naufragio que llegó, inclusive, a las pantallas de cine. “Este barco sigue sin gustarme. Me da una impresión rara”. Así describió sus sus sensaciones el jefe de oficiales del transatlántico Titanic a su hermana, pocos días antes de que el buque chocase contra un iceberg y se llevara consigo miles de vidas al fondo del mar.

La carta fue escrita por Henry Wilde, de 39 años, el 31 de marzo de 1912, y forma parte de la colección que escribió desde que comenzó su carrera como policía de buques, hasta que fue ascendido a segundo del capitán.

Lo que podría ser considerada una premonición para lo que ocurriría el 14 de abril de 1912, se enmarca en la polémica que generó el nombramiento de Wilde, quien en un comienzo era parte de la tripulación del hermano del Titanic, el Olympic. Y es que su ascenso causó la degradación del jefe de oficiales William Murdoch y del primer oficial Charles Lightoller.

Esto provocó una gran tensión que también quedó registrada, aunque en otra carta, perteneciente a Lightoller. “Las lumbreras de la ‘White Star’ pensaron que sería una buena idea trasladar al jefe del ‘Olympic’ al ‘Titanic’ sólo para ese primer viaje, a fin de que en su experiencia fuera de ayuda en el barco hermano. Esa dudosa política nos desplazó a mí y a Murdoch y, amén de la decepción provocada porque nos bajaran de puesto, la decisión provocó cierta confusión”, expresa el texto.

Tales fueron las consecuencias de la llegada de Wilde al trasatlántico que Lightoller dejó entrever que esto ocasionó que el vigía no pudiese usar los binoculares y vislumbrar el iceberg, dado que el desconcierto del nombramiento hizo que las llaves del cajón fueran olvidadas.

“A las 11 y media, cuando sólo faltaban 30 minutos para finalizarse su turno (los vigías) Fleet y Lee atisbaron una neblina que se expandió un par de millas. Por desgracia, no disponían de binoculares, el armario estaba cerrado y nadie había podido encontrar las llaves”, apuntó el tripulante. Sumado a esto, el propio Wilde no estaba contento con su traslado, ya que se manifestó “terriblemente decepcionado con que hayan cambiado los planes sobre mi mando en el ‘Cymric”. Ahora voy a unirme al ‘Titanic’ hasta que aparezca algún otro buque en el que puede ser destinado”; consigna ABC.

La misiva del segundo capitán, cuyo contenido era conocido, aunque su original no había salido a la luz pública, forma parte de una serie de documentos relacionados con la tragedia y que serán subastados en Reino Unido. Junto con los documentos, también destaca la llave de uno de los armarios en los que se encontraban los chalecos salvavidas destinados a los pasajeros, cuyo valor sería cercano a los USD 110 mil. Este objeto perteneció a Sidney Sedunary, uno de los trabajadores de tercera clase que perdió la vida ayudando en la evacuación del buque.