Aunque la ola de frío en la costa Este es la causa de los varamientos de tiburones en el océano Atlántico, estos animales no están muriendo congelados. Foto: Facebook / Atlantic White Shark Conservancy

Aunque la ola de frío en la costa Este es la causa de los varamientos de tiburones en el océano Atlántico, estos animales no están muriendo congelados. Foto: Facebook / Atlantic White Shark Conservancy

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Tiburones mueren por el frío extremo en EE.UU.


Redacción Afull (I)
9 de enero de 2018 15:50


Es ya la cuarta vez en Cabo Cod, una pequeña localidad costera en el estado de Massachusetts (EE.UU.), que durante este invierno se encuentran tiburones muertos a orillas del mar. El último hallazgo, el pasado 5 de enero de 2018, coincidió con el ‘ciclón bomba’ que afectó la costa Este de Estados Unidos durante el invierno.

Según recoge la revista Newsweek, un poblador de la localidad llamó a la organización Atlantic White Shark Conservacy. La ONG determinó que probablemente se trataría de muertes ocasionadas por las bajas temperaturas que se han registrado en Massachusetts, que oscilaron entre los 25 y 30 grados centígrados bajo cero.

El diario de dicha localidad, Cape Cod Times, indica que los ejemplares de esta especie, el tiburón zorro, cuenta con una habilidad limitada para generar calor corporal propio. Esto hace que tenga problemas en mantener sus órganos vitales abrigados. Las heladas temperaturas se vuelven inclusive más extremas en el agua; pueden llegar a los 44 grados bajo cero con la ola de frío.

Sin embargo, el biólogo Greg Skomal asegura al diario Boston Globe que los tiburones no están literalmente congelándose hasta la muerte. Añade que es posible que estos animales queden varados mientras intentan nadar hasta las aguas sureñas un poco más cálidas.

“El rápido enfriamiento asociado a esta ola de frío y las bajas temperaturas del agua están forzando a los tiburones a moverse hacia el sur de manera más acelerada. Y la masa de tierra presente en Cabo Cod está contribuyendo a que se queden varados en las aguas superficiales”, asegura Skomal, científico del Departamento Estatal de Pesca.


La forma geográfica de Cabo Cod, como un pequeño brazo en medio del océano Atlántico, es una suerte de trampa natural para las especies que intentan migrar al sur de manera acelerada. La teoría de Skomal es que estos animales se han quedado varados sobre todo en bancos de arena.