Las supersticiones son formas alternativas de pensamiento. Foto: Pixabay.

Las supersticiones son formas alternativas de pensamiento. Foto: Pixabay.

#Orgánica

Las supersticiones llenan de magia la vida cotidiana

Gabriela Vivanco 
Redactora (I)

Cuidado con los gatos negros, las escaleras o cualquier cosa que te traiga mala suerte. Es viernes 13, así que hoy “ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”. Este es el tercero del 2015 (los dos anteriores fueron en febrero y marzo), el máximo número que puede ocurrir en un año. Y seguramente más de uno ya lleve consigo sus amuletos de la suerte para protegerse de las supersticiones, pero ¿qué mismo son?

Bueno, en un mundo que prioriza la razón y la lógica, las supersticiones son formas alternativas de pensamiento, más mágicas, que permiten un ordenamiento diferente en algunos aspectos de la vida. Así lo explica Xavier Andrade, Ph.D. en Antropología Social. Es decir, son creencias que se escapan del mundo racional y que permiten otras maneras de entender el mundo.

Alex Schlenker, catedrático de la Universidad Andina Simón Bolívar, señala además que estas figuras suelen estar acompañadas de gestos como cuando se te riega la sal y tienes que botarla por sobre el hombro. Existen las supersticiones relacionadas con la buena suerte y las que están relacionadas con el mal augurio. Las primeras suelen atraer energías positivas como las cábalas, estas son las que más le gustan al docente según confiesa. Las otras, están más vinculadas con las energías oscuras, los maleficios, etc.

Miguel Chávez, por ejemplo, tiene mucho cuidado con los espejos.Dejar estos objetos boca arriba es de mal augurio,  pero romperlos... Ahí sí, directito al curandero, señala el deportista. A él la creencia se la heredó su madre, cuando era pequeñito. Chávez confía mucho en el poder de la mente y en especial del subconsciente.

Viernes 13.

Algunas de estas creencias se desprenden de la mitología, otras tienen sus raíces en las religiones o en las culturas. Existen también las que crea cada uno, como los amuletos, que no tienen necesariamente un origen externo, sino que son producto de una experiencia personal.

Por ejemplo, el viernes 13 tiene su origen en la religión cristiana y también en la mitología nórdica.  El viernes no siempre fue el día más alegre y esperado de la semana; si recordamos las clases de catecismo –o seguro lo oíste en alguna parte, Jesús fue crucificado un viernes, lo que lo marcó como un día de luto.

Mientras que el 13 en la mitología nórdica es de mala suerte. Todo se remite a una cena que compartían 12 dioses, la décimo tercera deidad, de nombre Loki, no fue invitada. El travieso Loki convenció al dios de la oscuridad de que dispare al encargado de la alegría. “Balder murió y la Tierra fue invadida por la oscuridad. Fue un día de mala suerte”, relató Donald Dossey, historiador y autor del libro ‘Holiday Folklore, Phobias and Fun’, en una entrevista con National Geographic.

Pero esta superstición se ha ido modificando, adquiriendo nuevos significados, explica Schlenker. En la actualidad, muchos relacionarán esta fecha con la saga de terror ‘Viernes 13’, que tiene como protagonista al sangriento


Sea cual fuese su origen, las supersticiones pueden llegar a orientar acciones en el trajín diario, como una suerte de guía de comportamiento. Es como cuando lees el horóscopo en la mañana y tienes en tu mente esa referencia en el transcurso del día.

Esteban Corral, hincha de Liga, tiene sus cábalas relacionadas con su equipo. Por ejemplo,  no usa las camisetas, la del 2010, 2012  porque siempre  pierde el partido cuando se las pone.  Él no cree que sean ciertas, pero "forman parte del ritual del fútbol".

Pero, ojo, una guía nada tajante, es simplemente una idea. Andrade advierte que solamente en casos extremos estas creencias pueden ser definitorias en la vida de alguien. Como ocurre con quienes le tienen fobia al número 13.

Aunque puede sonar a cuento chino, la patología es real y tiene un nombre difícil de pronunciar: ‘triscaidecafobia’. De hecho, muchos edificios alrededor del mundo se saltan este piso porque lo consideran de mala suerte, al igual que los hoteles y los hospitales que suelen suprimir este número de los dormitorios.

Seguro te estás preguntando, pero ¿son o no son ciertas las supersticiones? Realmente eso no importa, su valor no recae ahí, sino en que son funcionales, es decir, sirven para quien cree en estas ya sea dándole seguridad o le sirven para enfrentar sus miedos.


El pensamiento mágico en tiempos digitales:


Desde la modernidad y el triunfo de la razón, nos enfrentamos a un mundo menos mágico. En consecuencia, las narraciones míticas van perdiendo fuerza y algunas son desterradas.

Al menos eso considera, Schlenker quien está preocupado porque las personas mayores, en especial los abuelitos y las abuelitas, de quienes se suele recibir estas supersticiones ya no quieren contar sus historias, porque nadie los oye. “El vínculo entre las generaciones se ve fragmentado”, cuenta.

Pero para Andrade ocurrirá todo lo contrario, el pensamiento mágico se fortalecerá. El especialista considera que con las catástrofes y todos los efectos de la destrucción de la Tierra en manos de humanos, “las supersticiones vivirán una época de auge”.