Durante la noche hay menos salivación y las bacterias se reproducen más fácilmente. Foto: Archivo

Durante la noche hay menos salivación y las bacterias se reproducen más fácilmente. Foto: Archivo

#ORGÁNICA

El mal aliento al levantarnos tiene una explicación 

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Un beso por la mañana tal vez sea la manera más romántica de despertarse…o tal vez no. Si les han dicho que tienen mal aliento al despertarse, tranquilos, no son los únicos. La verdad es que es algo completamente normal al levantarse, hasta cierto punto.

Según la odontóloga Ximena Mayorga existen varios causantes de la halitosis. “Una mala higiene dental, enfermedad periodontal, mala alimentación o enfermedades gastrointestinales pueden causar mal aliento”, asegura. Pero estas no necesariamente son las causas del problema en las mañanas.

Durante el sueño, el metabolismo del cuerpo se hace más lento, es decir que varios procesos que se dan con normalidad ocurren de forma más lenta. Uno de ellos es la salivación. Durante el día, la saliva es un bactericida bastante eficiente debido a que contiene proteínas y enzimas digestivas que ayudan a prevenir la proliferación de bacterias en la boca.

El ambiente húmedo y cálido ya es un paraíso para las bacterias. Por eso se genera la placa bacteriana. Para que esto ocurra debe existir una temperatura adecuada, nutrientes, humedad, acidez y tiempo suficiente (por eso es importante cepillarse periódicamente).

En el día, todo bien, pero en la noche estas bacterias no pierden el tiempo. Se reproducen muy rápidamente y con esto se acelera la fermentación y descomposición de los restos de alimentos que quedan en la boca. Imaginen lo que pasa cuando no se cepillan los dientes antes de acostarse: una combinación de olores muy poco atractivos. Y hasta ahí llegó el romance.

La lengua también tiene mucho que ver en la higiene bucal. Ayuda a repartir saliva por toda la boca y a su vez retira los restos de comida para ayudar a limpiar el área dental. En las noches la lengua descansa y las bacterias tienen la oportunidad perfecta para reproducirse y asentarse en todos los rincones causando mal aliento.

La buena noticia es que por lo general es fácil eliminar la halitosis mañanera. Basta con una sesión de cepillado profunda. Según el odontólogo Jaime González la manera correcta de hacerlo es empezar con el hilo dental y luego cepillarse dos veces. “En la primera se retira la placa y los restos de alimentos. Se enjuaga y luego se cepilla otra vez para que queden bien limpios”. Es como lavarse el cabello: shampoo, enjuague y repitición.

Lo recomendable para mantener una higiene adecuada es hacerlo, por lo menos, dos veces al día. Y no, los chicles y las mentas no reemplazan al cepillado. Mayorga indica que es muy importante hacerlo en las noches, el cansancio no es excusa.