Biólogos alrededor del mundo emprendieron una competencia virtual para buscar los genitales de animales más curiosos y, en paralelo, a la criatura más dulce del reino animal. Foto: Captura Twitter.

Biólogos alrededor del mundo emprendieron una competencia virtual para buscar los genitales de animales más curiosos y, en paralelo, a la criatura más dulce del reino animal. Foto: Captura Twitter.

#retroviral

Lo que comparten los genitales y la dulzura en las redes sociales

Gabriela Vivanco
Redactora (I)

Fotos de órganos sexuales de animales -como del imponente cocodrilo, o la viuda negra que tiene su sexo en forma de espiral- se apoderaron de las redes hace algunas semanas gracias a la etiqueta #JunkOff. Ni bien se estaban enfriando las redes, les llegó el turno a las tiernas imágenes de crías de osos, leopardos o arañas, una ola de dulzura que utilizó la etiqueta #CuteOff para reproducirse.

Ambas iniciativas fueron promovidas por un grupo de científicos biólogos y al parecer también amantes de las redes sociales. La idea empezó con las investigadoras de la Universidad de Virginia Tech, Anne Hillborn y Marcella Kelly. Pero el hashtag surgió de un lector que llamó 'junk' (chatarra) a las fotos de los genitales animales.

Algo similar ocurrió con la etiqueta #CuteOff. Hillborn explicó en una entrevista Sunday Extra que ella y sus compañeros de laboratorio empezaron a compartir imágenes de criaturas dulces con esta etiqueta. Ya sabes, como un juego de amigos de oficina, pero con el tiempo se transformó en una bola de nieve, “científicos de todo el mundo competían desesperadamente por tener el animal de estudio más lindo”, dijo.

Al efecto viral también se sumaron aficionados. Incluso emprendieron propuestas más interactivas, conformaron grupos virtuales #TeamMammal (para sumar imágenes de mamíferos), #TeamOrnithology (fotos de aves), #TeamHerpetology, para las instantáneas de reptiles y hasta #TeamExtinct, para especies extintas.

Para Rubén Jarrín, biólogo y fotógrafo ecuatoriano, no es difícil entender el efecto que han tenido las etiquetas en el Internet, sabe muy bien que a la gente le “gusta lo raro” y le conmueve “lo tierno”. Solo se trata de buscar la innovación.

”Los fotógrafos somos un poco investigadores, un poco comunicadores y un poco artistas”, explica. Y, en este sentido, están preocupados por difundir los avances o mantener informados a los amantes de la ciencia y a los simples mortales.

Jarrín participó en el proyecto ’Yasuní en Imágenes’ que muestra la biodiversidad del parque, por eso cree que al igual que en su proyecto las fotos difundidas tienen un trasfondo. “En nuestro caso se trataba de conservación; las imágenes siempre tienen un fondo”.

En el caso #CuteOff, por ejemplo, el objetivo es mostrar la diversidad del mundo animal. "Fue realmente maravilloso ver a tantos científicos y luego también los no científicos venir y unirse a la conversación y simplemente admirar la belleza y diversidad de la vida en la Tierra”, señaló Hellborn.

Bueno, eso de admirar la belleza es relativo. Algunos seres expuestos parecen salidos de libros de cuentos de hadas o de películas de terror. Así como guapos, guapos no parecen del todo…. Y es que precisamente ese es su fin: “traer reconocimiento a criaturas que no se consideran tradicionalmente como lindas".

Y todo esto gracias a las redes sociales, o bueno, gran parte de ello. Jarrín dice que las redes son una herramienta “fácil y rápida” para llegar a millones de personas. Pero agrega que la idea, el fondo tiene que ir más allá del efecto viral, buscar que las personas se interesen, encuentren mayor información, señala el biólogo.

Se trata de emociones, de llegar a los sentimientos de las personas, ya sea por asombro, por ternura o por lo que sea. Eso es lo que buscan estas imágenes derribar barreras mentales para acercar a las personas al diverso mundo animal.