#Lacalle

Restrepo Arismendi: 30 años de una lucha por la verdad

Valentín Díaz y
David Landeta
Redactores (I)
8 de enero de 2018 16:40

Los tambores retumban en la Plaza Grande, como lo hicieron hace 30 años. Esta vez, sin embargo, no hay gases lacrimógenos, ni toletazos, ni detenciones, ni reclamos por parte de la Presidencia ante el bullicio en en ese sector del Centro Histórico de Quito. Desde 1988, el ruido resultó una especie de consuelo a medias para la familia Restrepo Arismendi. Ante la ausencia de sus hijos Santiago y Andrés, las personas de todo el país que se unieron a la búsqueda de justicia se convirtieron también en parte de la causa.

La lucha de Pedro Restrepo y Luz Elena Arismendi se convirtió en la exigencia de un solo país ante el poder. Aunque a fines de los años 80, el gobierno de León Febres Cordero negaba firmemente los cientos de acusaciones por violaciones a los derechos humanos que pesaban en su contra, el tiempo le dio la razón a la pareja y al resto de familias.

Foto: Archivo EL COMERCIO

Foto: Archivo EL COMERCIO

El informe de 2010 de la Comisión de la Verdad estableció que, durante el gobierno de Febres Cordero, se registraron un total de 456 violaciones a los derechos humanos. Entre estas vulneraciones se destacan: privación ilegal de la libertad, tortura, violencia sexual, desaparición forzada, atentado contra la vida y ejecución extrajudicial.

Aunque hoy en día el Estado ecuatoriano reconoce su responsabilidad en la desaparición forzosa de los dos adolescentes, su deuda histórica continúa vigente. Los cuerpos de los hermanos asesinados por el SIC-10 (la policía secreta instaurada por Febres Cordero, según determinó la investigación de la Comisión de la Verdad) aún no han aparecido. Con la transición del anterior gobierno de Rafael Correa al mandato presidencial de Lenín Moreno, la exigencia de los Restrepo Arismendi sigue siendo la misma.

“Como en cada gobierno que pasa, el Gobierno nuevo tiene que seguir exigiendo la verdad dentro de la institución policial, donde radica qué sucedió exactamente con Santiago y Andrés. Porque no toda la verdad está dicha, porque faltan aún sus cuerpos. Es deber de este Gobierno seguir con esas investigaciones y no dar la espalda a esta y muchas de otras familias de desaparecidos en este país”, dice María Fernanda Restrepo, hermana de Santiago y Andrés.

Una juventud comprometida con los derechos humanos y la justicia resulta crucial para que este y otros casos no queden en el olvido. En ese sentido, Pedro Restrepo, padre de los desaparecidos les pide a los jóvenes que “no sean indiferentes a los dramas que suceden a su alrededor; bien sean familiares, de amigos o de ciudadanía en general”.

Añade que la indiferencia de los ciudadanos, ante este tipo de situaciones, legitima los abusos del poder. “Es lo que lleva a que los estados cometan toda clase de violaciones a los derechos humanos no sean castigados y sean sistemáticos y progresivos”.

Foto: Archivo EL COMERCIO

Foto: Archivo EL COMERCIO

La solidaridad, en cambio, ayuda en la búsqueda colectiva de justicia. “Cuando hay apoyo, cuando hay repudio, esto (el abuso de poder) tiende a disminuir y crea consciencia. Además, esa solidaridad nos lleva a que, en un futuro, no nos suceda lo mismo. Sean idealistas, luchen por la verdad, luchen por la justicia. La solidaridad es el corazón de los pueblos y deben sentirla muy adentro y practicarla”, concluye Restrepo.

Así sucedió la desaparición de los hermanos Restrepo

La desaparición de estos dos jóvenes sucedió un día como hoy, pero hace 30 años. Carlos Santiago Restrepo Arismendi, de 17 años, y Pedro Andrés Restrepo Arismendi, de 14 años, salieron de su casa en el valle de Cumbayá para ver a un amigo en Quito. Pero ambos no llegaron a su destino y desde ese momento sus padres, amigos y familiares emprendieron su búsqueda.

¿Qué sucedió en el trayecto entre Cumbayá y Quito?

Según publica la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU), en su investigación sobre el caso, el 8 de enero de 1988 se realizó un operativo policial en el sector de El Partidero de Tumbaco, nororiente de Quito, al no poseer licencia de conducir Carlos Santiago, el mayor de los hermanos, habría intentado huir, “después de la persecución, se presume que fueron detenidos y llevados al Centro de Detención Provisonal”, afirma el documento.

Según el informe, los jóvenes habrían sido trasladados al SIC de Pichincha, en el Centro Histórico de la capital. “En ese lugar los jóvenes fueron torturados y asesinados”, señala el documento. Después de este hecho los cuerpos de Carlos Santiago y Pedro Andrés habrían sido llevados hasta la laguna de Yambo, en la provincia de Cotopaxi.

La investigación que llegó a estas conclusiones se la publicó en el 2012 con testimonios de policías involucrados en el caso y otros testigos. Aunque los interrogados dijeron que los restos de los hermanos Restrepo estaban en Yambo, una búsqueda de la empresa Darwinvest no halló restos humanos en la laguna.

La lucha de Pedro Restrepo continúa. El pasado domingo 7 de enero del 2018 estuvo en la Plaza Grande de Quito, junto a amigos y familiares que le han acompañado en estos 30 años de una búsqueda de respuestas. Te invitamos a refrescar tu memoria y recordar cada uno de los hechos alrededor de la desaparición de Carlos Santiago y Pedro Andrés Restrepo Arismendi.