El intercambio de datos entre Estados con fines impositivos ha lesionado la privacidad, argumenta el autor de “Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos”

El intercambio de datos entre Estados con fines impositivos ha lesionado la privacidad, argumenta el autor de 'Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos'. Foto: Infobae - Red de Noticias Albavisión

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Una guía para proteger los bienes como lo hacen los millonarios

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Martín Litwak cree que en los últimos cinco años el mundo ha cambiado tanto que la protección del patrimonio ya no es una cuestión que preocupe solo a los ricos, sino a cualquier persona que tenga ahorros. Por la tendencia global a la presión del fisco y el intercambio de información entre distintos países que perjudican a los contribuyentes, algo tan simple como pasarle a los hijos el fruto del esfuerzo personal puede tener un costo alto en impuestos. Por eso escribió 'Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos'.

También cree que hay un gran malentendido en el modo en que se habla de algunos términos muy calientes, como transparencia o paraísos fiscales. Allí donde la mayoría cree que la transparencia es algo bueno, porque se opone al ocultamiento, este abogado argentino residente en Miami polemiza que lo contrario de la transparencia es, en realidad, la privacidad, y que hay que cuidarla.

"Como todos vivimos en este mundo Gran Hermano, todos asumimos que cualquiera tiene derecho a conocer cualquier cosa del otro", dijo. "No es así. Estamos en un mundo de redes sociales, de intercambio de datos, pero hay información que es privada y uno no tiene por qué andar revelando qué hace con su vida privada, mientras no cometa un delito y no perjudique a nadie. Saber cuánto tiene el otro es irrelevante en tanto y en cuanto pague sus impuestos. La privacidad es un derecho innato".

Y su pérdida, advirtió, "tiene un costo". Cualquiera que esté al tanto del escándalo de Cambridge Analytica, por ejemplo, lo sabe.

Para evitar el daño a la privacidad, Litwak resumió sus 20 años de experiencia en la planificación del patrimonio de familias adineradas de América Latina en su libro. Es una obra de divulgación: no está dedicada a los especialistas —para los cuales tiene trabajos académicos— ni a los ricos —que ya saben qué herramientas utilizar—, sino para "el público en general que tenga ahorros".

Por una cuestión cultural, opinó, muchas veces los latinoamericanos no quieren prever más allá del año siguiente o del próximo. "Pero eso está cambiando, y por eso este libro puede salir ahora", dijo. "Las familias piensan en planificar no solo cuando sus ahorros le permiten superar el día a día, sino, también, cuando tienen situaciones como discapacidades, mudanzas de países u otros intereses vitales".

Desde la década de 1980, cuando se podían llevar acciones al portador a jurisdicciones offshore para esconder el dinero evadido en otro país, los paraísos fiscales han tenido mala fama. Hoy, sin embargo, en esos estados y territorios, como Panamá o Islas Caimán, "hay más seguridad jurídica y políticas antilavado", escribió Litwak. "Se sigue atacando a las sociedades offshore cuando en realidad, técnicamente hablando, ya no existen".

Se ha mantenido —dijo— "una retórica del lavado de dinero y el terrorismo para poner a las jurisdicciones de baja tributación bajo la lupa". "(Se considera entre) los pocos que estamos del otro lado, defendiendo una postura minoritaria pero creciente, que beneficia al contribuyente". La postura hacia la transparencia y el intercambio de información "beneficia a los Estados, que pueden estar mal administrados, o ser deudores".

Una razón para seguir hablando mal de las jurisdicciones offshore, dijo Litwak, es que esos "Estados con impuestos altos, que quieren perseguir a sus contribuyentes más allá de sus fronteras", están en contra de la competencia fiscal.

"Los países tienen engañada a la gente, porque igual que en la competencia entre empresas, los precios bajan y el consumidor se beneficia, en la competencia fiscal entre países, si bajan los impuestos de determinados lugares el contribuyente se beneficia". Pero los Estados eluden esa competencia en grupos —nombró a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el G20— "para evitar bajar los impuestos más allá de determinado nivel". Eso, argumentó, perjudica a los contribuyentes.

Asimiló la competencia fiscal a la competencia en cualquier otra cosa: "Si la Argentina vende la soja a determinado precio y otros países la venden más cara, la Argentina va a vender más. Si las Islas Vírgenes Británicas cobran menos impuestos que Alemania atraerán más capital". Cuando un país quiere ser sede del mundial de fútbol, comparó, a poco del comienzo de Rusia 2018, "le baja los impuestos a la FIFA: eso es competencia fiscal".

Hace cuatro o cinco años era mucho más sencillo proteger la privacidad, recordó. "Hay países latinoamericanos, como Argentina, donde la inseguridad no pasa por ser secuestrado o extorsionado, pero en otros, como México, Honduras, Guatemala y Perú, es cosa de todos los días. Entonces, ¿quién puede criticar a un ciudadano mexicano que quiere tener su información privada lejos de criminales mexicanos?", ilustró la importancia del tema.

Otra razón que mueve a las familias de alto patrimonio es "huir de la inseguridad jurídica de países que confiscan", agregó. "Es lógico que mucha gente prefiera tener su dinero donde se respete la propiedad privada y la privacidad". Comparó las Islas Vírgenes Británicas y la Argentina durante los últimos cincuenta años. "¿Cuál fue la moneda en Islas Vírgenes Británicas? El dólar. ¿Todo el tiempo? Sí. En Argentina tuvimos el peso Ley 18.188, el austral, otra vez el peso, los patacones, el peso de vuelta… ¿Cuántos defaults tuvieron las Islas Vírgenes Británicas? Ninguno. ¿Argentina? Uno por lo menos. ¿Cuántos corralitos tuvo Islas Vírgenes Británicas? Ninguno. ¿Argentina? Tuvo uno más, el Plan Bonex".

En su opinión, América Latina comparte la problemática impositiva: "Casi todos los países tienen impuestos muy altos, y todos deberían bajarlos". Hoy existe una sola jurisdicción de baja tributación, Panamá, explicó. "Teníamos otra, Uruguay, pero se fue para el otro lado: es de altos impuestos. Sigue Paraguay, que tiene flat fees (gravámenes generales)", enumeró.

El resto de los países se dividen en dos grandes grupos: los que tienen "un sistema basado en la renta local, por el cual se paga por lo que generan los activos en los países pero no los que están afuera" (por ejemplo, los de América Central) y los que tienen "el sistema de renta global, donde un argentino, un brasileño, un chileno, un peruano paga por todos los ingresos que tiene a nivel mundial".

Sobre su tierra de origen se manifestó pesimista: "En la Argentina los impuestos son confiscatorios, es líder absoluto en presión fiscal. El resultado: un país con déficit, que no crece".

Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos detalla sencillamente las herramientas disponibles: el trust (una transferencia de los bienes para su protección, con indicación de beneficiarios), las sociedades en jurisdicciones offshore, los fondos de inversión familiares, los activos fijos (como el arte, o los minerales preciosos) y cierta clase de seguros de vida (los llamados Private Placement Life Insurance). Litwak considera inclusive la adopción de una residencia en un país con menos presión fiscal, y la explica.

Pero, sobre todo, agrupa estas herramientas de planificación en dos: "Por un lado, las que no generan el desapoderamiento (quien era dueño del activo sigue siéndolo después de la planificación)", señaló, con el ejemplo de un testamento o los aportes de bienes a una sociedad de los que se sigue siendo dueño indirectamente mediante las acciones. "Pero la tendencia es ir hacia el otro grupo de herramientas, que implican desapoderamiento", observó.

"Se trata de sacar parte de los activos del patrimonio de uno para obtener un nivel mucho más grande de protección frente a terceros y un efecto impositivo muy bueno. Una vez que armo estas estructuras—se destacan el trust, hasta cierta medida la fundación, el seguro de vida— el activo sale de mi patrimonio y no puede ser atacado por acreedores, ni voy a pagar impuestos, o los voy a diferir", explicó. "Esa es la tendencia que se ve en otros lugares del mundo".

Cree, también, que globalmente "la gente está más abierta a entender que es lícito tener una sociedad fuera del país en tanto se paguen los impuestos; que es lícito querer protegerse de varios problemas". Lo notó, por ejemplo, en la menor repercusión que tuvieron los Paradise Papers en comparación con los Panama Papers. "Creo que hay una guerra cultural que hace muchos años estamos peleando, y hoy por hoy el público se está dando cuenta".

Ambas filtraciones, definió, fueron delictivas. "Hay tanto prejuicio contra las jurisdicciones offshore que si yo robo información a un estudio jurídico que trabaja en la industria offshore estoy aparentemente haciéndole un bien a la comunidad, cuando en realidad estoy cometiendo un delito".

Desconoce las motivaciones periodísticas para difundir esos materiales, pero no la de los países de la OCDE: "Quieren promover que se paguen impuestos altos. ¿Por qué? Porque quieren recaudar más. ¿Por qué? Porque los sistemas previsionales están quebrados y no pueden resistir seguir financiándolos, y si hay competencia fiscal ellos van a terminar recaudando menos".