La mayoría de la obra de la artista mexicana Frida Kahlo consiste en autoretratos, pero esto no la convierte en la 'madre' de las selfies. Foto: Wikicommons.

La mayoría de la obra de la artista mexicana Frida Kahlo consiste en autoretratos, pero esto no la convierte en la 'madre' de las selfies. Foto: Wikicommons.

#DEDÓNDESALIÓ

Los retratos de Frida Kahlo son mucho más que una 'selfie'

Carla Sandoval
Redactora (I)

En redes sociales circula una imagen de la artista mexicana Frida Kahlo con lo que parece ser un smartphone, el montaje se puede encontrar de venta en Internet por USD 6,99. La mayor parte de la obra de la artista consiste en esto, autoretratos. Frida 'logró' entrar en la lista de Buzzfeed de los 35 artistas que no se avergüenzan de sus 'selfies', pero ¿se puede considerar a sus autoretratos como los primeros selfies?

La imagen de Frida Kahlo tomándose una 'selfie' se encuentra a la venta en Internet. foto: allposters.com.

Un artículo del diario The New York Times escrito por Guy Trebai dice que sí. Actualmente, el rostro de Frida Kahlo se vende en imanes, estuches para celulares, camisetas e incluso zapatos. En todos ellos está grabado su autoretrato. Trebai asegura que todo el reconocimiento que la pintora obtuvo en vida “no se podía comparar con el estatus de culto que ostenta actualmente su figura y que hizo de ella la madre de los ‘selfies’”.

Además, los autoretratos de Kahlo están cientos de fotografías que se exponen en las galerías y museos más grandes del mundo. Hay un afán en la vida de la artista de retratarse a si misma y dejarse retratar por otros, pero esto no la convierte necesariamente en la ‘madre de los ‘selfies'’’.

Según Anamaría Garzón, historiadora de arte y docente de la Universidad San Francisco de Quito un autorretrato y una ‘selfie’ difieren en varios conceptos. Los más importantes son la vocación- ¿por qué me autoretrato?- y los medios de difusión.

Mientras en la actualidad la mayoría de ‘selfies’ muestran momentos felices, Frida Kahlo documentó su sufrimiento en todas su obra. En 1925 y con 18 años de edad la pintora sufrió un accidente de tránsito que marcaría su vida y su carrera como pintora.

Este incidente significó para ella la imposibilidad de moverse con absoluta libertad, pero no fue el primer suceso que dejó marcas físicas en ella. A los seis años contrajo polio, la enfermedad la dejó con su pierna izquierda más delgada que la otra, algo que ella disfrazaba luciendo sus características faldas largas.

Así que para Frida sus obras no eran una manera de atraer seguidores- lo que actualmente equivaldría a buscar ‘likes’-. Eran una forma de encontrar autonomía. Sus cuadros están llenos de códigos y símbolos que muestran su dolor, pero hay algo más, algo que no está en los cuadros, sino en cómo y cuándo los pintó. Para entender la obra de la artista hay que conocer su vida y si la entiendes, entenderás los símbolos asegura Garzón.

Un estudio realizado en la Universidad de Cardiff , expresa que la particularidad de la pintura de Frida Kahlo está en todo lo que está detrás del autoretrato. Está en ver más allá de Frida y esas características que la distinguen: la uniceja, sus llamativos peinados, la sombra de su bigote.

Esto no ocurre con las ‘selfies’, estas imágenes se producen de forma instantánea y están pensadas para el consumo inmediato. Quien se toma una piensa en publicarla en redes sociales y obtener comentarios, me gusta o tal vez solo exponer algo al mundo. Kahlo no, “Frida pintaba para ella, no con un afán de exponerse a sí misma, sino de contarse, de representarse”. Sus exposiciones masivas llegaron mucho después.

Garzón cuenta que el dolor no está necesariamente en la obra, sino en Frida, en lo que ella respiró, vio y sintió mientras la pintaba. Se refiere, por ejemplo, a la habitación de la artista en la Casa Azul (México) donde se puede ingresar y ver el caballete sobre su cama. Ese era el mundo de Frida Kahlo limitado por las condiciones de su vida.

Trebai recoge en en artículo del New York Times, declaraciones de Norberto Rivera, director de fotografía en el Throckmorton Fine Art de Manhattan quien asegura que el motivo por el que Kahlo “no perdió la oportunidad de ser fotografiada por cualquiera y por todos”, fue para “ocultar el dolor”.

Sin embargo, si se rebusca, se puede encontrar una relación entre las ‘selfies’ y los autoretratos, no solo en la obra de Frida Kahlo, sino en la de varios artistas más. Es la necesidad de contarse adornados con diversos elementos que ellos quieren incluir en el cuadro, lo que significaría que en los orígenes tanto en una ‘selfie’ como en un autoretrato solo se cuenta lo que se quiere contar. Ambos son la capacidad de elegir cómo representarse.