La Comisión Europea celebró en marzo los cuarenta años de la existencia del cubo de Rubik. Foto: EFE

La Comisión Europea celebró los cuarenta años de la existencia del cubo de Rubik. Foto: EFE

Un método básico para principiantes: cómo resolver el cubo Rubik en cinco minutos

El famoso juego de ingenio y el desafío de armarlo. Seis lados de colores, 21 piezas de movimiento y 54 superficies con más de 43 trillones de combinaciones que pueden resolverse en minutos, incluso segundos.

El inventor de esta pieza que combina la lógica estructurada y los colores llamativos fue Ernó Rubik, un arquitecto y escultor húngaro que jamás imaginó que su creación a mediados de la década de los 70 iba a provocar semejante apego y volverse furor en el globo.

El cubo Rubik (o cubo Mágico) es uno de los mejores y más populares juegos de ingenio y habilidad que existe, sino el más. Como alguna vez fue el yoyó, el trompo o ahora lo es el ‘fidget spinner’, marcó una época y causó un impacto en los consumidores, pero a diferencia de otros contemporáneos se mantiene vigente. Trascendió varias generaciones.

El peculiar juego aparece en forma recurrente en los distintos hogares. Y en algún momento, todos le dedicaron su tiempo a intentar resolverlo. Aunque después de reiterados intentos fallidos, lo que sigue suele ser abandonar el reto. Es que el clásico, el de 3x3x3, supone un complejo desafío, ya que tiene 43 252 003 274 489 856 000 posiciones posibles.

La respuesta más común sigue siendo que cada retador se exaspere, pierda la paciencia y desista, pese a que en la web circulan diferentes ilustraciones y tutoriales detallando maneras de derrotar al cubo. Uno de ellos está en el canal de YouTube “Fernando Malvaez”, que explica cómo emplear el método para terminarlo en cinco minutos, con algoritmos conformados por movimientos en formas de letras.

Uno de los modos básicos consiste en seguir seis pasos claves: conocer el cubo, resolver la cruz blanca, proseguir con las esquinas blancas, la capa media y la capa superior, para por último colocar las esquinas amarillas correctamente. En cualquier caso, se trata de mecanizar los movimientos.

Una barrera es el tiempo que conlleva concluir la tarea. La mayoría de las personas necesitan horas para que cada lado del cubo de Rubik llegue a la perfección monocromática. Aún así, desde su aparición fueron haciéndose conocidos casos de jugadores que cumplían la prueba fugazmente. Dotados que pueden resolverlo desde cualquier posición con unos 20 movimientos y solo en segundos.

Los récords mundiales fueron bajando progresivamente. El mejor, registrado en diciembre de 2016 era de solo 4,73 segundos. Hasta el pasado fin de semana, cuando Patrick Ponce (de 15 años), hijo de mendocinos, batió la marca a 4,69 segundos en una competencia organizada por la Asociación Mundial del Cubo.

Patrick tiene la experiencia de haber armado el cubo 1 694 veces. En este certamen, que se realizó en Virginia (Estados Unidos), participaron otros 104 cubistas. En el video que se viralizó rápidamente, se aprecia sus destrezas. Primero lo observa, lo estudia y luego mueve sus dedos con una agilidad y velocidad de manera tal que es incapaz de seguir el ritmo.