Bajo el seudónimo Chef Jacques La Merde, este misterioso personaje, comparte en Instagram platillos a base de comida chatarra con un 'look' de alta cocina. Foto: Captura

Bajo el seudónimo Chef Jacques La Merde, este misterioso personaje, comparte en Instagram platillos a base de comida chatarra con un 'look' de alta cocina. Foto: Captura

#laprobadita

La comida chatarra llega al territorio de la alta cocina

Redacción Afull (I)

Usa guantes y delicadas pinzas, pero no es doctor, ni nada que se le parezca. Sus manos trabajan con precisión milimétrica y tiene aptitud de artista, aunque quien sabe si lo sea. Su lienzo es un plato en blanco, pulcro, y en lugar de acuarelas o acrílicos usa comida. No cualquier comida, claro. Su materia prima es eso que conocemos como comida chatarra, esa que aterroriza a las mamás y a la comunidad ‘fitness’.

El chef Jacques La Merde, un seudónimo por supuesto, es conocido en Instagram por sus bellísimos platos armados al estilo de la alta cocina, de la alta cocina nórdica (¿les suena el multipremiado restaurante Noma en Dinamarca?) para ser precisos. Con apenas 50 publicaciones en su cuenta de la red social superó los 84 000 seguidores y sus publicaciones no bajan de los miles de likes.

Aunque sus creaciones lucen como las de cualquier restaurante con estrellas Michelin, él apuesta por otro tipo de ingredientes. No usa hígado de rape, o yogurt de leche de oveja como lo haría René Redzepi en su prestigioso Noma. El anónimo chef prefiere los Pop-Tarts, los grasosos ‘corn dogs’ o los populares Doritos.

Su cuenta de Instagram muestra un mosaico uniforme, más o menos el mismo estilo en todas las fotos: fondo oscuro de madera, plato blanco; de no ser por las ingeniosas y siempre coloridas recetas que comparte. Un día puede ser un plato en base a ‘gogurt’ (una variedad del yogurt) morado y gomitas de dinosaurio con un fabuloso y escultórico armado y en el otro presentar con una sobria presentación ‘Tostitos’ y cueros de cerdo procesados (mejor conocidos en el medio como ‘Cueritos’).

De su vida y su trayectoria se conoce poco, solo lo relacionado con su satírica cuenta de Instagram. Acompaña todos los fotogramas con, la mayoría de veces graciosas e irónicas, descripciones escritas en un lenguaje coloquial. Esto, quizás como contraparte a la templada estética de los platillos difundidos.

Video: YouTube, canal: Eater

Jacques Le Merde utiliza una palabra en francés para describir a su trabajo, soigné, que traducido de forma simple al español (ordenado) suena menos interesante. Pero también significa elegante, sofisticado. Así se registra en una publicación de CNN. Las comidas que expone evitan etiquetarse bajo conceptos como ‘de la huerta a la mesa’, ‘local’ o ‘no procesado’, en su lugar estas creativas recetas tienen la intención de explorar un “alternativo universo de sabores”.

El chef, que según contó a CNN tiene 31 años, ha mantenido su identidad ‘bajo candado’. Quien quiera que sea, se cita en el artículo, está plenamente enterado de todo lo relacionado con la cocina de gama alta y las técnicas meticulosas de emplatado. Conoce sobre flores comestibles y elaboración de espumas y el uso de polvos de suelo mineral con fines gastronómicos.

Para armar sus platos utiliza pinzas, sus favoritas son unas personalizadas con pequeñas luces LED en los extremos, cuenta en una entrevista para Munchies, el portal especializado en cocina de Vice. Revela también que cuando está por emplatar alguna de sus delicias piensa en los “sabores, texturas y fusionar una gran diversidad de ingredientes en un plato”.

La precisión y la elegancia que imprime en sus creaciones son tales que lo han llegado a comparar con el mismísimo Redzepi. El misterioso chef dijo a CNN que le divierte la comparación y (¿a modo de broma?) que espera algún día juntar el suficiente dinero para comer en un restaurante del nivel de Noma.

Es obvio que la parte ornamental pasa la prueba, pero ¿el sabor? El misterioso chef responde admitiendo que no todo es perfecto. La gran mayoría de platos tienen un buen gusto, sobre todo porque los piensa para que tengan el máximo impacto en las papilas gustativas.

¿Y sus intenciones? Mientras que en la esfera de blogs gastronómicos insisten en que pretende criticar, con dosis de ironía, el excesivo cuidado en la presentación de los platos de los gastrónomos más reconocidos, el chef Le Merde presenta otro camino. Hacer de lado “la percepción pasada de las personas sobre lo que es bueno comer o está en tendencia”. Se trata, claramente, de una iniciativa bastante personal en cada plato, como él mismo promulga, está develando al mundo su alma en cada plato.