Según un estudio, cuando observas una obra de arte procesos de memoria entran en funcionamiento

Según un estudio, cuando observas una obra de arte procesos de memoria entran en funcionamiento. Foto: Pexels

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¿Qué ocurre en el cerebro cuando se observa una obra de arte?

Infobae de América. (I)

Podría ser una visita para apreciar arte común y corriente, pero no lo es. Se trata de un experimento que busca desentrañar qué hay detrás de la percepción del cerebro cuando se observa una obra de arte.

Un grupo de estudiantes de nivel secundario ingresa a las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), en México y se detienen frente a una pintura. Escuchan la explicación de la guía y murmullan por lo bajo.

Se sonríen, vuelven a observar la pieza y hacen comentarios. Todo su accionar queda registrado en la tabletas que portan en sus manos y que vuelcan los datos que provienen directamente de sus cerebros.

Y es que cada uno de ellos lleva puestos cascos llenos de dispositivos electrónicos que miden sus ondas cerebrales (brain waves), las cuales contienen información sobre emociones, toma de decisiones, enfermedades y estados de ánimo, entre otros aspectos.

"Mientras se observa o se crea una obra de arte, el cerebro realiza acciones de movimiento, de tomas de decisión y de memoria. Toda la información entre sus áreas se lleva a cabo en diferentes canales o frecuencias cerebrales generan determinados patrones que son identificados por un electroencefalograma", explicó en comunicación telefónica el ingeniero José Luis Contreras Vidal, profesor de la Universidad de Houston.

Estos datos, luego son traducidos o interpretados para obtener otros modelos que puedan utilizarse en la solución de problemas neurológicos y de salud mental.

Proyecto científico

La visita al museo forma parte del proyecto Your Brain on Art, iniciado en la Universidad de Houston con la meta de entender los mecanismos neuronales envueltos en la creatividad, precisó Contreras Vidal, neurocientífico y docente de la institución texana.

"Buscamos utilizar esta información para optimizar, por ejemplo, el arte como una forma de terapia, una forma de promover la creatividad y aprendizaje en los niños. Las aplicaciones son realmente inmensas, con mucho impacto social y científico", añadió el experto.

El ingeniero en Electrónica e Informática del Instituto Tecnológico de Monterrey, aclara que si bien se han realizado antes otros estudios de actividad cerebral en artistas, éste se distingue por monitorear el comportamiento neuronal en un espacio público frente a espectadores y no en un laboratorio.

Y agregó: "Si evalúan el aspecto visual, se va a ver actividad en las áreas del cerebro que procesan señales visuales y cuando están pensando en qué instrumento o qué material utilizar, se observarán cambios en la corteza prefrontal, ligada a la toma de decisiones".

El estudio Your Brain on Art tiene su base en el Blaffer Art Museum en Houston, Texas, donde los registros cerebrales se hicieron durante performances musicales y con artistas en pleno proceso creativo.

La investigación que dirige Contreras Vidal apunta a conocer si hay una respuesta diferente en el cerebro cuando se está en contacto con el arte a cuando se está frente a otros temas. Esta respuesta, a su vez, dependerá del valor estético que el arte tenga para la persona y también de la individualidad, y eso incluye parámetros distintos como el nivel educativo y la edad.

Estos resultados podrían tener diversas aplicaciones, una de ellas sería la aplicada en la terapia del arte. "Sabemos que el arte tiene beneficios, como reducir el dolor o la depresión, pero actualmente la terapia del arte se ofrece en una forma más bien general que genera respuestas distintas en los pacientes, desde la música, la pintura o la poesía", puntualizó el experto.

El estudio de Contreras Vidal forma parte de la nueva producción de National Geographic 'Asombrosamente', donde en el episodio "Emociones", indaga qué ocurre en nuestro cerebro cuando apreciamos arte y qué espera de sus hallazgos para que puedan servir para diseñar espacios y terapias que potencien las posibilidades de nuestro cerebro.