Lenox, un perro de la Cruz Roja Colombiana, trabaja entre los escombros para encontrar sobrevivientes. Foto: Patricio Terán / AFULL.

Lenox, un perro de la Cruz Roja Colombiana, trabaja entre los escombros para encontrar sobrevivientes. Foto: Patricio Terán / AFULL.

#orgánica

Un golpe de calor le quitó la vida a Dayko, el perro rescatista

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Dayko, un labrador de cuatro años, murió la mañana de este viernes 22 de abril de 2016. Según Jorge Ortega, su guía, el animal fue víctima de un golpe de calor. Dayko había pasado cuatro días trabajando en Pedernales, una de las zonas más afectadas por el terremoto de 7.8 grados que sacudió al país el sábado 16 de abril de 2016. ¿Por qué murió?

Según Patricio Torres, médico veterinario de la clínica Perros y Gatos, el golpe de calor es un aumento de la temperatura corporal de los animales (hipertermia). “Los perros solo tienen unas pequeñas glándulas sudoríparas en sus almohadillas (la base de sus patas). Ellos expulsan el calor a través del jadeo”, cuenta.

El golpe de calor puede llevar a la muerte, pero esto dependerá del tiempo de exposición, el estado físico del animal y las medidas que se tomen para recuperarlo. “Hay deshidratación que puede llevar a fallas en el funcionamiento de los órganos”, explica Rueda. Para contrarrestar un golpe de calor es necesario rehidratar al can a través de agua y suero por vía intravenosa. También se debe ubicar al animal en un espacio aislado del calor donde la temperatura sea más baja.

Los animales que trabajan actualmente en la zona del desastre corren el riesgo de descompensarse y agotarse por factores ambientales como la humedad y la temperatura del ambiente. Durante esta semana, las temperaturas en la provincia de Manabí tuvieron un pico máximo de 33°C y mínima de 22°C, según el portal Weather Channel.

Si bien los guías conocen bien el desempeño y la condición física de los canes que manejan, es importante que todos reciban agua y alimento de forma constante para compensar el gasto de energía. “La hidratación debe darse por lo menos cada hora y deben haber descansos”, recomienda el especialista.

El golpe de calor es la causa más frecuente de muerte en las mascotas que se quedan en los vehículos cerrados, cuenta el veterinario. Dentro del automóvil, los asientos y las alfombras reflejan la temperatura hacia el animal, lo que causa problemas vasculares, hemorragias o incluso edemas cerebrales.