En las culturas antiguas se creía que el arte podría funcionar como un tratamiento para las enfermedades

En las culturas antiguas se creía que el arte podría funcionar como un tratamiento para las enfermedades. Foto: Pixabay

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Cómo el arte ayuda a curar enfermedades

Infobae de América

En la antigüedad, los aspectos científicos, filosóficos y espirituales de la experiencia humana no estaban separados: hombres, mujeres y niños cantaban, bailaban, percutían y realizaban otras actividades artísticas como manera de recrearse y hasta buscando efectos sanadores.

El padre de esta perspectiva fue Aristóteles, quien en el libro de la Metafísica, ideó la expresión "el arte de la medicina", a partir del cual clasificó al conocimiento en Ciencia, Experiencia y Arte. Para el polímata griego "la ciencia busca el conocimiento por la mera curiosidad innata del ser humano, mientras que el arte busca una utilidad al nuevo conocimiento tal como curar ciertas enfermedades".

Esta "escuela" traspasó las eras y, en la actualidad, pueden encontrarse distintas vertientes, como la Terapia de Artes Expresivas (TAE), que retoma ese concepto integral y holístico para el descubrimiento, uso y manejo de los recursos que cada persona tiene para trascender sus dificultades. Se trata de un modelo terapéutico de desarrollo humano, que se basa en el uso de las artes para explorar el alma de las personas.

"La fuerza creativa ligada a la vida misma, busca su camino de expresión atravesando obstáculos y conflictos. Las artes y la sanación cuentan con una tradición conjunta tan antigua como la historia humana y está presente en todas las culturas", sostuvo la psicóloga Graciela Bottini a Infobae.

La especialista explicó que el arte es una de las manifestaciones más sublimes del espíritu humano, entendido como el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario, mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. "El arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones", dijo.

En ese sentido, aseguró que la fuerza creativa "busca su propio sendero de expresión atravesando obstáculos y conflictos" y que explicó cómo las artes y la sanación se encuentra en todas las culturas. "Sin embargo, su aceptación en el ámbito académico, médico y psicológico es relativamente reciente. No obstante la necesidad de investigar y dar razones fundamentadas es un desafío que convoca a diversas disciplinas: desde las neurociencias al psicoanálisis, incluyendo la antropología, el juego, la filosofía, la estética, la ética, la astrología, la sociología y las vicisitudes del ser", comentó la experta.

En las culturas antiguas las artes confluían todas juntas en manera integral, tanto para celebrar y acompañar pasajes o transiciones vitales como para honrar los ciclos de la naturaleza. "En la práctica de las terapias expresivas se está retomando ese antiguo conocimiento desde nuestra capacidad innata tanto individual, singular o colectiva en la búsqueda de integridad de nuestro ser, de saber quiénes somos como seres humanos en el mundo", detalló Bottini.

La "Conexión Creativa" es un método creado por la doctora Natalie Rogers, hija del psicoterapeuta humanista Carl Rogers, quien incorpora las artes expresivas a la filosofía de su padre. Esta nueva terapia reconoce el valor, la sabiduría ancestral y el gran poder sanador de las artes tradicionales de cada país o región y sus posibilidades de fomentar el desarrollo saludable de nuestras sociedades multiculturales.

"Cuando creamos un ambiente de confianza y seguridad -que es también un arte-, basándonos en la creencia que todo sujeto posee la capacidad para auto comprender, discernir y poner en juego su habilidad para encontrar el camino o dirección que necesita, abrimos un mundo de posibilidades que van del alivio al insight", finalizó Bottini.