3 de agosto de 2016 06:39

Yacimiento Mirador entrará en 2018 en producción a cielo abierto

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Agencia AFP

El yacimiento Mirador, el principal de cobre de Ecuador y a cargo de la empresa china Ecuacorriente, entrará en 2018 en la etapa de producción a cielo abierto, informó el 2 de agosto el Ministerio de Minería.

Mirador, con casi 3 millones de toneladas de cobre, “iniciará su fase de producción en 2018”, señaló la cartera en un comunicado tras una visita de ministros al yacimiento localizado en la provincia amazónica de Zamora Chinchipe.

Ese campo también dispone de depósitos de 26,1 millones de onzas de plata y 3,2 millones de onzas de oro.

“La industria minera nos permitirá a los ecuatorianos tener otra fuente de riquezas y oportunidades para el desarrollo de importantes obras, y será en el mediano plazo una de las principales fuentes de ingresos y exportaciones para el país”, dijo el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Rafael Poveda, quien recorrió el campamento.

Mirador es el mayor proyecto de minería metálica industrializada a gran escala que operará a cielo abierto en Ecuador, el cual generará unos 3 000 empleos directos durante la construcción de la mina y 1 000 fuentes de trabajo en la operación, según el ministerio.

El yacimiento aurífero Fruta del Norte, a cargo de la canadiense Lundin Gold, es otro de los principales campos mineros concesionados en Ecuador.

Fruta del Norte, también en Zamora Chinchipe, tiene reservas por 4,8 millones de onzas de oro y 6,3 millones de onzas de plata que serán extraídas a nivel subterráneo, de acuerdo con la compañía.

En julio pasado, Ecuador autorizó a Lundin Gold pasar a la etapa de explotación, que puede tomar al menos cuatro años antes de que empiece a recuperar minerales.

El país, cuya economía se ha visto golpeada por el desplome del precio del petróleo -su principal producto de exportación-, se abrió en 2012 a la minería a gran escala a pesar de la oposición de sectores indígenas y ecologistas, que aducen que esta actividad podría causar un grave impacto ambiental.

La explotación de metales se desarrolla de forma artesanal y de manera ilegal, con un alto costo ecológico por el uso de técnicas y sustancias contaminantes.

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