20 de septiembre de 2015 00:00

La visita masiva de ecuatorianos al sur de Colombia benefició a los hoteleros de Tulcán

Muchos de esos visitantes prefieren quedarse una noche, para descansar o para realizar trámites. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO.

Muchos de esos visitantes prefieren quedarse una noche, para descansar o para realizar trámites. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 4
Triste 0
Indiferente 3
Sorprendido 3
Contento 23
Washington Benalcázar

La crisis económica de la provincia del Carchi, situada en el norte de Ecuador, provocada por la paulatina depreciación de la moneda de la vecina Colombia frente al dólar que se usa en el país, afectó al comercio, transporte, agricultura… Sin embargo, la masiva visita de compradores ecuatorianos que van al sur colombiano, atraídos por los precios más bajos que se ofrece en esa nación, benefició principalmente a los negocios de hospedaje y de alimentación de Tulcán, capital del Carchi.

“Entre sábado y domingo tenemos buena afluencia. De las 130 plazas que disponemos, el anterior fin de semana, se ocupó la mitad”, comenta Florentina Rosero, encargada del Hotel Internacional Azteca. En este sitio de hospedaje el uso de una habitación individual cuesta USD 10.

Algo parecido, sucede en el hotel Los Alpes, situado cerca a la terminal terrestre de Tulcán. La mañana de ayer, 19 de septiembre del 2015, de 24 habitaciones dobles que dispone, estaban ocupadas 10. Pero, el fin de semana anterior estuvo lleno, asegura uno de los trabajadores. Ahí el precio por habitación es USD 15.

En el hotel Machado, que dispone de 24 plazas, también estaba ocupada la mitad el pasado 19 de septiembre. El utilizar una pieza durante una noche vale USD 25 por persona, señala el recepcionista Edmundo Portilla. Algo similar sucedió en el Hotel Palacio Imperial, uno de los más exclusivos de la urbe.
El problema, comenta Rosero, es que el resto de la semana los sitios de hospedaje –como hoteles, hostales y pensiones- pasan prácticamente vacíos. El hotel Azteca, por ejemplo, tuvo 10 visitantes la última semana.

El 12 y 13 de septiembre del 2015 cruzaron el Puente Internacional de Rumichaca, que une a Ecuador y Colombia, 6 500 vehículos, la mayoría de placa ecuatoriana. Se estima que en los vehículos viajaban aproximadamente 30 000 personas, según cifras se la Cámara de Comercio de Ipiales, Colombia.

Muchos de esos visitantes prefieren quedarse una noche, para descansar o para realizar trámites. Si no encuentran un lugar para pernoctar en Colombia cruzan la frontera hacia Tulcán. Eso le sucedió a Oscar Larreategui, que llegó desde Quito con su novia. Luego de comparar precios decidieron comprar dos televisores de 50 y 55 pulgadas. Posteriormente
realizaron el trámite para el pago de los impuestos para la nacionalización de los aparatos. El papeleo inició el 13 de septiembre y lo concluyó un día después, porque se cortó el servicio de energía eléctrica en las oficinas del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae). Eso complicó el despacho de los trámites de Declaración Aduanera Simplificada (DAS) que realizaban cientos de personas, que tuvieron que quedarse en Ipiales y en Tulcán.

Muchos de esos visitantes prefieren quedarse una noche, para descansar o para realizar trámites. Foto: José Mafla/ EL COMERCIO.

Según José Naranjo, coordinador de la Zona 1 (frontera norte), del Ministerio de Turismo de Ecuador, los hoteles y restaurantes resultaron beneficiados por los cientos de visitas ecuatorianos que llegan de compras a Colombia. Señala que los 30 locales de hospedaje de Tulcán estuvieron llenos durante los últimos fines de semana. Inclusive, asegura, muchos viajeros debieron alojarse, durante una noche, en moteles, que son utilizados por horas, pues casi todo estaba copado.

Sin embargo, los empresarios hoteleros están preocupados porque inició el cobro de salvaguardias a los productos tributables que ingresan desde Colombia por tierra. Edmundo Portilla considera que ese factor, que encarecerá las mercaderías traídas del vecino país –especialmente televisores, computadoras, teléfonos…- disminuirá el número de visitantes ecuatorianos que llegan a la frontera.

Florentina Rosero recuerda que antes del año 2 000, cuando en Ecuador se utilizaba el sucre y no el dólar como moneda local, los precios en el país eran más bajos en comparación a los de Colombia. “Ahí teníamos visitas masivas de los vecinos y los hoteles estaban siempre llenos”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (13)
No (4)