1 de septiembre de 2016 00:00

La visita de Donald Trump a México atizó ayer la controversia

Peña Nieto (i.) y Trump hablaron ayer  en Los Pinos. Foto: Yuri Cortez / AFP

Peña Nieto (i.) y Trump hablaron ayer en Los Pinos. Foto: Yuri Cortez / AFP

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Redacción Mundo y AFP (I)

Fue un encuentro sorpresivo y que dejó más preguntas que respuestas. La visita a México del controvertido candidato republicano a la Presidencia estadounidense, Donald Trump, despertó ayer indignación entre políticos, analistas y ciudadanos, mientras que al presidente Enrique Peña Nieto le llovían críticas por recibir a quien forjó su campaña a punta de insultos contra los mexicanos.

El avión de Trump llegó al aeropuerto de Ciudad de México antecedido de una oleada de críticas contra Peña Nieto por invitar al magnate, quien con este viaje busca mostrar a su electorado que no es xenófobo pese a sus destempladas declaraciones contra los inmigrantes.

Desde el inicio de su campaña, Trump causó un escándalo regional al afirmar que los inmigrantes mexicanos son violadores y narcotraficantes, que les quitan los trabajos a los estadounidenses y que construirá una gran muralla a lo largo de la kilométrica frontera binacional.

Aunque Trump ha moderado su postura al abogar por una política “justa y humana”, los mexicanos no olvidan la dureza de su retórica y desdeñan a Peña Nieto por invitarlo a un encuentro en la residencia presidencial Los Pinos.

"Dudosa forma del presidente Enrique Peña Nieto de defender el interés de México y connacionales en elección de Estados Unidos”, dijo el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano.

En la misma línea, el presidente del Senado, Roberto Gil, comentó en Twitter que la visita de Trump “legitima su propuesta de demagogia y odio”.

Apenas el avión del magnate había aterrizado, un centenar de personas se manifestaba en el emblemático Ángel de la Independencia, para mostrar su repudio.“Trump go home y llévate a Peña”, se leía en una de las pancartas, mientras que una actriz cómica, enfundada en un traje rojo con capa de su personaje Súper Zape, iba de un lado a otro dando “zapes” (manotazos en la nuca) “para desapendejar (desatontar) a los políticos, empezando por Peña Nieto”.

"No sé cómo se le ocurre invitar a Trump”, dijo a la AFP Leye Nedvedovich, la actriz que encarna a Súper Zape, mientras Carmen Rodríguez, ama de casa de 70 años, se decía “indignada de que el Presidente invitara a un tipo que nos trata de criminales”.

Al término de la reunión, el candidato republicano a la Presidencia de EE.UU. defendió ante Enrique Peña Nieto su polémica propuesta de construir un muro limítrofe, en vista de que hay “mucho crimen y problemas” en la frontera común. “Estados Unidos tiene el derecho de construir un muro fronterizo”, dijo el magnate Trump en un mensaje a la prensa, que ofreció junto con Peña Nieto, y en quien dijo confiar para poder resolver juntos los problemas en la frontera común.

“Creo que el Presidente y yo podemos resolver esos problemas (...). La inmigración ilegal es un problema para México como para nosotros. Las drogas son un tremendo problema para México como para nosotros. No es una calle de un solo sentido. Trabajaremos juntos y resolveremos esos problemas” , expresó Trump.Sobre su conversación privada con Peña Nieto, el magnate aseguró que tuvieron un “sustantivo y constructivo intercambio de ideas” y que para él fue importante presentar su perspectiva sobre el impacto de la inmigración ilegal y el comercio entre ambos países.

Peña Nieto es el primer presidente mexicano que se reú­ne con un candidato estadou­nidense y que además ofrece un mensaje mediático conjunto, pese a que su invitado no es un Jefe de Estado.
El Mandatario mexicano destacó la importancia de trabajar en conjunto para lograr una frontera más segura, pero resaltó la obligación de detener el flujo de armas y dinero desde el vecino del norte hacia organizaciones criminales en el sur. “Muchas vidas pueden ser salvadas en ambos lados de la frontera, si las organizaciones criminales dejan de recibir armas y dinero (...) ambos países debemos invertir más en la frontera”, dijo.

Además, el Jefe de Estado mexicano recordó que su país y Estados Unidos son “buenos vecinos y aliados estratégicos” y mantienen desde hace tiempo “una relación basada en el respeto mutuo”.
“Aunque no estemos de acuerdo en todo, confío en que juntos podremos encontrar mayor prosperidad”, sugirió a Trump, en un ambiente al parecer distendido.

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