4 de junio de 2014 21:12

20 hinchas de equipos de fútbol identificados como ‘peligrosos’

En agosto del 2013, un agente de la Policía Nacional cayó a la fosa del estadio Atahualpa  durante un partido Liga - D. Quito. Foto: Cortesía Policía

En agosto del 2013, un agente de la Policía Nacional cayó a la fosa del estadio Atahualpa durante un partido Liga - D. Quito. Foto: Cortesía Policía

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Diego Bravo.  Redactor

En los pasillos de la Fiscalía, en el norte de Quito, los parientes de Jimmy Z., de 17 años, caminaban de forma apresurada la mañana de ayer. Él fue asesinado la noche del sábado pasado, en el sur de la capital, mientras grafiteaba mensajes a favor del club Liga de Quito.

La intención de los familiares era dialogar con el agente encargado de las investigaciones. El uniformado pertenece a la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desaparición, Extorsión y Secuestros (Dinased).

Han transcurrido cinco días y no hay detenidos por el crimen. Los allegados del fallecido coinciden en que los seguidores de otro equipo de fútbol lo agredieron. Primero le golpearon con un tubo en el pecho y luego le asfixiaron con una llave en el cuello. Dos amigos que le acompañaban estaban heridos. Uno tenía golpes en las piernas y otro en el brazo. Como parte las indagaciones, ellos fueron sometidos ayer a exámenes médicos legales.

El general Lino Proaño es comandante del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ). A su juicio, lo que ocurrió con Jimmy Z. el fin de semana pasado es un caso “aislado” y se investiga si realmente se trata de un enfrentamiento entre barras de equipos de fútbol. Pero, el alto oficial admite que sí se han reportado hechos violentos relacionados con grupos que apoyan a los clubes profesionales de fútbol en la capital.

Un reporte de la Comandancia del DMQ refiere que, entre enero y agosto del año pasado, hubo 42 partidos en los estadios Atahualpa, Casa Blanca y del Aucas. En estos se registraron siete detenidos, seis civiles heridos, siete escándalos y un agente policial con heridas.

Se trata del sargento William Lema, quien cayó en la fosa del estadio Atahualpa y se fracturó el cráneo, la clavícula, las costillas y la muñeca. Por este hecho, el Ministerio del Interior anunció que iba a retirar la seguridad en los estadios del país, porque la Federación Ecuatoriana de Fútbol y los directivos de los equipos no asumían con responsabilidad los controles en los ingresos y salidas de hinchas violentos.

¿Qué se ha realizado para evitar desmanes? El general Proaño dice que las investigaciones de hechos violentos registrados en los estadios están a cargo de la Dirección General de Inteligencia de la Policía.

Actualmente, esa entidad cuenta con una base de datos de hinchas en la que están identificadas 20 “personas peligrosas” en el país. Proaño dice que si ellos cometen desmanes o actos vandálicos en los escenarios deportivos se les prohibirá el ingreso de forma definitiva.

Pero un documento de la entidad advierte que ellos “no pueden ingresar a los estadios”.

Para frenar la violencia en los estadios de fútbol, la Policía y los dirigentes de las barras han suscrito acuerdos de paz.

Por ejemplo, ahora está prohibido el ingreso de estupefacientes, extintores, explosivos, las bengalas, bebidas alcohólicas, personas en estado etílico o similares que puedan causar daños durante los partidos.

De igual forma, tres oficiales policiales viajaron a Inglaterra para capacitarse durante tres semanas en la lucha contra la violencia en los estadios. Tras su regreso, ellos se encargarán de capacitar a los miembros de la Unidad de Mantenimiento del Orden Público de la Policía.

Actualmente, Lema se encuentra dando servicio en el cantón Cayambe (Pichincha). Sostiene que todavía se recupera de las graves heridas producidas el año pasado por los fanáticos durante un partido entre Liga y Deportivo Quito.

Datos de la Policía revelan que desde el 2007 hasta el año pasado se han reportado cinco fallecidos en incidentes relacionados con el fútbol a escala nacional: dos en el interior de los escenarios deportivos y tres en las afueras. También hubo 74 detenidos y 46 heridos.

Antes de morir, Jimmy Z. se unió a la barra Muerte Blanca de la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Incluso sus parientes recuerdan que viajó a Riobamba para alentar al conjunto “universitario” en un partido frente al Olmedo.

Durante su velatorio, los integrantes de ese grupo acudieron a la sala de velaciones para dar el pésame a los familiares de la víctima. Cuentan que él llevaba pocas semanas en la barra.

En nueve días, el adolescente iba a dar los exámenes de grado en el Colegio San Fernando. Su abuelo, Víctor Sigcha, cuenta que le iba a apoyar pagándole un curso de inglés en la Politécnica Nacional para que posteriormente ingresara a la universidad. También tenía previsto comenzar a trabajar para ayudarle a su madre en la construcción de una casa.

Ayer, los familiares del joven se reunieron con el agente de la Dinased encargado de indagar el crimen. Aún no asimilan que Jimmy ha fallecido y piden avanzar en las investigaciones.

En contexto
El fin de semana pasado, un hincha de la Liga fue asesinado por desconocidos en el sur de Quito. La Policía indaga si la víctima fue atacada por seguidores de otro club. Desde el 2007 hasta el año pasado, cinco personas murieron en hechos violentos relacionados al fútbol.

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