21 de abril de 2016 00:00

El trámite para sepultar a las víctimas es rápido

Los ataúdes que llegan desde diferentes partes del país son apilados en el estadio de Pedernales. Allí son vigilados por personal de las FF.AA. Foto: Julio  Estrella / EL COMERCIO

Los ataúdes que llegan desde diferentes partes del país son apilados en el estadio de Pedernales. Allí son vigilados por personal de las FF.AA. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Diego Bravo

Las velas blancas fueron encendidas junto a los dos nichos del cementerio de Jama (Manabí), una de las poblaciones afectadas por el terremoto. En las afueras de ese sitio se percibía un tenue olor a cadáveres y terminaba el sepelio de Israel Vélez y Belky Sánchez.

Mientras los despedían y les ponían flores, los familiares de las víctimas comentaban que, tras hallarlos entre los escombros de sus viviendas, la Fiscalía y la Policía dispusieron que se los enterrara rápidamente en el camposanto de ese lugar.

Llenaron un formulario de defunción, de 15 páginas, con la causa de muerte, identidades, tipo de lesiones sufridas, condiciones de los cadáveres, fechas y lugares de nacimiento. Además, sus números de cédula, edades, direcciones y familiares cercanos. Ese es el protocolo implementado, desde el domingo 17 de abril, por la Fiscalía, para la identificación y el sepelio de cadáveres.

Como parte del procedimiento no se les realiza la autopsia. La razón: “evitar la descomposición de cadáveres que conlleva a un ambiente más contaminado”, precisó Jorge Montero, fiscal de Santo Domingo de los Tsáchilas.

El funcionario añadió que no se hacen autopsias porque se requiere ganar tiempo frente a la magnitud de la catástrofe.
“Imagínese, solo el domingo hubo más de 100 muertes (en Pedernales). Hacer ese procedimiento frente a una condición física no adecuada, hubiera sido un problema terrible”.

El protocolo también incluye a los cadáveres no identificados (NN). En esos casos, personal de la Fiscalía se encarga de tomar muestras de las huellas dactilares, pruebas de ADN (genéticas) y fotografías.

Según esa entidad, apenas se han dado cuatro casos de personas que no han sido reconocidas. En la tarde, la Fiscalía dijo que los NN serán sepultados en espacios individuales.

Por ahora, los cuerpos de los no identificados están en los frigoríficos instalados en las zonas afectadas. Una de estas se encuentra en Jama, precisó el teniente coronel Javier Buitrón, jefe del COE local. “Esperamos tener respuesta en los próximos días; pero unas 21 personas ya fueron identificadas acá”, precisó el oficial, quien coordina las tareas de búsqueda en medio de paredes destrozadas y pedazos de piedra.

Un panorama similar se vivió en Pedernales. Ayer, cientos de obreros y maquinaria pesada removían escombros a la expectativa de localizar víctimas. Como parte del protocolo, los fallecidos localizados eran llevados inmediatamente al cementerio, luego de una corta ceremonia religiosa.

Según los reportes de la Fiscalía, en Pedernales no hay víctimas sin identificar.

Pese a ello, William Muñoz, jefe del Servicio de Emergencias Médicas del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, quien acudió a esa zona del desastre, recomendó a los familiares de desaparecidos que pueden acudir a Criminalística para revisar los datos de huellas dactilares levantadas y así ver si su allegado ha sido localizado por los cuerpos de rescate.

Ayer por la tarde había movimiento entre la gente que estaba a la expectativa de la búsqueda de fallecidos. Jorge Zambrano y Luis Lara estaban en la puerta del cementerio

de Pedernales. Se mostraban consternados por lo ocurrido y recordaron que 20 personas, entre amigos y familiares, murieron por el terremoto de la noche del sábado. Además, contaron que las ceremonias religiosas de despedida duraban apenas 10 minutos y los muertos eran trasladados rápidamente al cementerio.

Leonel Zapata es párroco de Jama desde hace cuatro años. Contó que las ceremonias litúrgicas para despedir a los fallecidos que realizan son cortas, puesto que lo primordial es evitar la descomposición de los cadáveres.

En tanto, en Manta hay siete unidades policiales que manejan las listas de desaparecidos y fallecidos para que sus familiares los puedan reconocer.

En la tarde, en cambio, el canciller Guillaume Long señaló que se ha registrado el fallecimiento de 20 extranjeros. “Son 20 ciudadanos hasta ahora identificados, pero obviamente ese dato puede cambiar”, indicó el Canciller. Trabaja con los cónsules de estos países para coordinar la repatriación de los cadáveres.

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