26 de marzo de 2015 21:41

Las vías que unen la Costa con Quito se saturan

TRansportistas carga pesada

Los transportistas de carga pesada, que salen de Santo Domingo de los Tsáchilas hacia la Sierra, toman la vía Sto. Domingo - Las Mercedes - Los Bancos. Fotos: Juan Carlos Perez/EL COMERCIO

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Redacciones
Quito y Ecuador (I) 
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Es una procesión de contenedores y caras largas. La fila de camiones, tráileres, buses, volquetas y cabezales parece no tener fin a lo largo del kilómetro 8 de la vía Calacalí-La Independencia. Durante tres kilómetros la acumulación de vehículos pesados y un par de livianos forma una especie de serpiente que bordea las montañas y curvas pronunciadas.

Tras el cierre de la vía Alóag-Santo Domingo debido a más de 30 derrumbes ocurridos desde el viernes por las lluvias, la Calacalí se volvió el acceso principal entre Sierra y Costa. Algunos conductores han optado por usar la ruta Latacunga-Pujilí-La Maná-Quevedo, y la Pallatanga-Guayaquil.

Los productos del litoral que abastecen el mercado capitalino por el noroccidente tardan al menos unas tres horas más de recorrido. No es solo por la distancia extra, sino por la congestión, las pendientes y, sobre todo, por los 57 giros cerrados que hay a lo largo de la vía.

Ese es el tema de conversación en un comedor de Nanegalito, donde los conductores se detienen a desayunar y descansar. Luis Galarza, conductor desde hace 8 años, salió desde Alóag hacia Gualaquiza (Morona Santiago). Un viaje eterno, tomando en cuenta que va a más de 20 kilómetros por hora sin poder rebasar.

Fabricio Toapanta salió desde Guayaquil, llegó a Santo Domingo y se desvió por Los Bancos. Antes le tomaba 8 horas, hoy tarda más de 11. Cobra USD 500 por viaje. Si la situación continúa tendrá que subir unos USD 100 más para cancelar los extras en tiempo y combustible.

César Robalino, director de Gestión y Apoyo a la Producción del Gobierno de Pichincha, asegura que al momento, el arroz, el azúcar, la producción cárnica, frutas tropicales, los productos que ingresan por los puertos (en especial materia prima para la industria) utilizan esa ruta. Por lo tanto el viaje demora más. Lo mismo pasa con el babaco, café, maracuyá, sandía y mariscos.

La vía, a cargo del Ministerio de Obras Públicas, no está en las mejores condiciones. En varios tramos la tierra y las ramas cubrieron las cunetas. Algunas barandas de seguridad están destruidas y las señales de tránsito son poco visibles. Santiago Mendoza, director provincial de Pichincha del Ministerio, estima que el número de vehículos que circulan por la vía se triplicó. Por allí, cruzan entre 9 y 12 mil vehículos al día. En caso de que ocurriese algún derrumbe en la carretera, hay personal con maquinaria en Nanegalito y en el km 70.

Los buses que viajan a la Costa también demoran su recorrido. María Almeida viajó en Trans Esmeraldas y tardó 8 horas en llegar a la capital cuando usualmente demora seis. El pasaje se mantiene en USD 6.

Cerca al peaje de Santo Domingo, en el sector de Chiguilpe (kilómetro 99), aún se encuentran alrededor de 20 vehículos paralizados. Los conductores esperan a que se abra el paso por la Alóag-Santo Domingo. Aseguran que la vía San Miguel de los Bancos-Calacalí tiene pendientes que dificultan la movilidad si el carro está cargado. Además, estos vehículos deben llegar hasta Alóag y el trayecto desde Quito es complicado.

Édgar Cuenca transporta alambrón desde Esmeraldas hasta la fábrica de Adelca en Alóag. Su carga es de 33 000 toneladas. “Con ese peso puedo dañar el carro en una mala maniobra. Mejor esperaré hasta que la vía se abra”. Cuenta que en Santo Domingo, junto a otros 20 conductores, gasta USD 15 diarios en comida. Pero que ahora las pérdidas son mayores. Estos conductores hacen cuatro viajes a la semana. Cada uno cuesta USD 400. “Ya hemos perdido USD 1 500”, señala Ángel Ortiz.

Según la Pre Asociación de Transportistas de Carga Pesada, más de 500 transportistas de Santo Domingo, Quevedo, Esmeraldas y El Carmen son afectados por el cierre de la vía.

La vía Latacunga-Pujilí-La Maná-Quevedo, otra ruta para unir la Sierra y al Costa también tiene un incremento en el tránsito de transporte pesado. Los conductores se quejan de la falta de control policial, el aumento de las horas de viaje y el incremento en los costos para el traslado de alimentos, calzado, ropa, electrodomésticos, medicinas…

“Eso nos causa pérdidas económicas. Antes demorábamos cuatro horas, hoy por el tramo alterno son seis. Esto implica un incremento en el costo del flete del 30%”, dijo Roberto Pozo, gerente de Transporte Pesado Los Andes en Ambato.

Indicó que normalmente un viaje con carga cuesta USD 400, ahora el rubro subió a 520. Eso implica consumo de combustible, desgaste del automotor, neumáticos, aceites, pago del conductor, alimentación.

En Chimborazo, el flujo vehicular se incrementó en la carretera Pallatanga-Guayaquil, que también conecta la Sierra con la Costa. Desde Guayaquil a Cumandá (Chimborazo) hay 126 km, y para ingresar a Bolívar por Bucay, 173 km.

WEB Barrios
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