21 de abril de 2016 11:15

Con la apertura de la Alóag-Santo Domingo aumentan las frecuencias hasta Manabí

Tras el terremoto la demanda de pasajes a la Costa disminuyó. Foto: Betty Beltrán / EL COMERCIO

Tras el terremoto la demanda de pasajes a la Costa disminuyó. Foto: Betty Beltrán / EL COMERCIO

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Betty Beltrán

El pasillo de las boleterías de la Región Costa de la terminal Quitumbe, ubicada en el sur de Quito, lucía desolado a primera hora de la mañana de hoy, jueves 21 de abril. Solo dos o tres pasajes preguntaban sobre alguna frecuencia que saliera a la provincia de Manabí.

Kerly Pita, oriunda de Flavio Alfaro (provincia de Manabí), llegó a las 07:30 cargando una pequeña mochila y una bolsa de plástico. La mujer, de 51 años, iba de un ventanilla a otra de las tres cooperativas que tienen frecuencias hasta esa provincia de la Costa: Reina del Camino, Carlos Aray y Coactur.

Con afán buscaba un boleto para viajar a Pedernales; allí está su esposo, Bill Mieles, con ciertas heridas leves a causa del terremoto del pasado sábado. Y como no hay una ruta directa a la zona cero del desastre, optó por hacer transbordo.

Irá a El Carmen y de ahí buscará la forma de llegar a Pedernales: "Me voy a aventurar, por eso llevo una pequeña cobija por si me quedo en la carretera. Pero tengo fe de que llegaré con bien, soy positiva y voy en compañía de mi Dios", dijo.

Kerly fue una de las últimas pasajeras que llenó el cupo de la unidad número 133 de la cooperativa Reina del Camino con destino a Manta y que salió a las 09:30. Y si hay demanda, a las 11:00 saldrá otra unidad, comentó Estrellita Loor, despachadora de la cooperativa.

Subrayó que recién hoy hubo algo de movimiento en las boleterías. Ante las vías cerradas (sobre todo la Alóag-Santo Domingo) y la falta de pasajeros se optó por cerrar varias rutas; la de Bahía de Caráquez, por ejemplo. Y también varias frecuencias.

Sin embargo, "con la apertura de la vía de la cordillera (la Alóag-Santo Domingo) se activaron tres frecuencias más a Manta, la de las 12:00, 14:00 y 15:15; tendremos más siempre y cuando lleguen las unidades", acotó Loor.

Una política similar se optó en la cooperativa Carlos Aray. Gabriel Parra, despachador de la ventanilla, contó que con el terremoto y con el cierre de vías la demanda de pasajes a Manabí bajó considerablemente y bajó el número de frecuencias; pero desde hoy tienen disponibles 12 durante todo el día, incluso por la noche.

El trabajador mencionó que a la gente, en las últimas semanas, ya le da miedo viajar por la noche y las unidades que hacen ese recorrido van casi vacías. La cifra: si antes iban con 40 personas, hoy a duras penas van con 10.

Nelson Chica, oriundo de El Carmen, lo confirmó: "Toda la vida he vivido subido en un bus interprovincial, pues soy comerciante; pero con tanto relajo de la naturaleza opté en viajar con la luz del día. En la noche hay mucho lío y uno nunca sabe lo que nos puede pasar".

En la cooperativa Coactur también se siente la disminución de pasajeros y, por lógica, de las frecuencias. A las dos que existían hasta ayer, hoy se sumó una tercera y todo por la apertura de la Alóag-Santo Domingo, contó la despachadora de la boletería, Greys Benavídez. O sea, hay frecuencias directas a Rocafuerte, Portoviejo y Manta, a las 10:30, 20:30 y 22:30.

También recordó que "esta empresa pone su contribución ante la desgracia que provocó el terremoto y ofrece gratuitamente el servicio de encomiendas a las poblaciones de Rocafuerte, Portoviejo, Manta y Montecristi".

Pueden enviar agua, víveres... Y sin importar el peso, los conductores de las unidades entregarán a los dueños del paquete.

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