30 de enero de 2018 18:08

Gobierno venezolano y oposición retoman diálogo bajo tensión por presidenciales

Los delegados del gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que el lunes tuvieron una primera jornada de discusiones, intentarán llegar a un acuerdo este martes en un sobresaltado proceso de diálogo que empezó el 1 de diciembre en República Domin

Los delegados del gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que el lunes tuvieron una primera jornada de discusiones, intentarán llegar a un acuerdo este martes en un sobresaltado proceso de diálogo que empezó el 1 de diciembre en República Dominicana. Foto: Agencia EFE

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Agencia AFP

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La oposición venezolana reanudó este martes 30 de enero de 2018 en Santo Domingo negociaciones con el gobierno, en busca de garantías para los comicios adelantados por el oficialismo para antes del 30 de abril, en los que el presidente Nicolás Maduro irá por la reelección.

Los delegados del gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que el lunes tuvieron una primera jornada de discusiones, intentarán llegar a un acuerdo este martes en un sobresaltado proceso de diálogo que empezó el 1 de diciembre en República Dominicana.

Pero el mandatario venezolano aseguró durante un consejo de ministros en el Palacio de Miraflores, en Caracas, que Estados Unidos presiona a los negociadores de la oposición para que no firmen un acuerdo.

“Tengo pruebas concretas de cómo el Departamento de Estado está presionando a toda la oposición para que no firme el acuerdo conversado (...), para sabotear el proceso electoral”, dijo Maduro, y reiteró que su gobierno “está listo” para firmar.

“Hoy debe salir algo bueno”, declaró antes el principal delegado oficialista, Jorge Rodríguez, al llegar a la cancillería dominicana, sede de las conversaciones. Rodríguez, ministro de Comunicación, precisó que sobre la mesa están las “garantías electorales” y las sanciones económicas que impuso Estados Unidos a Venezuela en agosto pasado.

Otros temas sensibles son el reconocimiento a la oficialista Asamblea Nacional Constituyente -desconocida por la oposición y parte de la comunidad internacional- y el levantamiento al desacato del Parlamento de mayoría opositora, declarado por la justicia.

También se discuten salidas a la crisis socioeconómica del país, que sufre hiperinflación y escasez de comida y medicinas.

Pero las pláticas se realizan bajo tensión porque la Constituyente, cuya presidenta es Delcy Rodríguez, también delegada del gobierno en el diálogo, convocó hace una semana a elecciones adelantadas, pese a que la fecha de las presidenciales -que tradicionalmente son en diciembre- se discutía en Santo Domingo.

Las fricciones también aumentaron porque el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), acusado por la oposición de servir al gobierno, excluyó el pasado jueves a la MUD de los comicios, argumentando que es una alianza integrada por varios partidos y no se permite la doble militancia.

Garantías mínimas

El adelanto de los comicios descolocó a la fracturada MUD. La fecha exacta de la elección debe aún ser fijada por el poder electoral, acusado por la oposición de aplicar sistemas “fraudulentos” para la permanencia de Maduro en el poder.

Acorralada, la coalición anunció que acudía a las negociaciones para “exigir las garantías que permitan unas elecciones justas” y “protestar por las últimas decisiones del gobierno” y “su visión totalitaria”.

El diputado Enrique Márquez, uno de los negociadores de la MUD, aseguró que entre las garantías electorales está la demanda de “observación internacional”.

“El gobierno pudiera estar entregando un par de condiciones electorales para tratar de legitimar las presidenciales (...). Existe la posibilidad de tratar de forzar una condición mínima” para que participe la oposición, aseguró a la AFP el consultor político Oswaldo Ramírez.

El tiempo corre en contra de la oposición. Mientras Maduro, cuya candidatura oficializará el domingo el Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV), está en plena campaña, sus adversarios no han decidido si irán a primarias o si buscarán por consenso un candidato único.

La Constituyente ordenó además a los tres mayores partidos de la MUD reinscribirse ante el poder electoral para disputar las presidenciales, debido a que no participaron en los comicios de alcaldes de diciembre argumentando que las elecciones de gobernadores de octubre fueron fraudulentas.

Voluntad Popular (VP), partido fundado por Leopoldo López -en prisión domiciliaria-, decidió no reinscribirse; Acción Democrática (AD) consiguió el fin de semana las firmas necesarias para hacerlo y Primero Justicia (PJ), del excandidato presidencial Henrique Capriles -inhabilitado políticamente- deberá intentarlo los próximos sábado y domingo.

Debilitada, la delegación de la MUD, encabezada por el diputado Julio Borges, acudió a la cita sin uno de sus negociadores principales, Luis Florido, de VP, quien faltó en protesta por el adelanto de los comicios.

A la cita en Santo Domingo asisten los cancilleres de Nicaragua y Bolivia, el embajador de Chile y el exjefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que sirven de facilitadores.

Los cancilleres de Chile y de México fueron invitados por la MUD, pero el mexicano abandonó la mesa tras rechazar el adelanto de las presidenciales.

“No observamos seriedad en la mesa”, dijo este martes el canciller mexicano, Luis Videgaray, asegurando durante una reunión en el Senado de ese país que la fecha de presidenciales que se discutía en la negociación era distinta.

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