3 de marzo de 2015 16:57

Venezuela acusa a EE.UU. de querer acabar con la revolución bolivariana

Delcy Rodríguez

La Ministra de Relaciones Exteriores Delcy Rodríguez acusó a Estados Unidos de querer desestabilizar el gobierno de Nicolás Maduro. Foto: AFP

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 8
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 3
Contento 7
Agencia EFE
Marta Hurtado
Ginebra

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, acusó este 3 de marzo a Estados Unidos de estar no solo detrás del reciente supuesto golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro, sino de haber querido derrocar todos los gobiernos bolivarianos de los últimos tres lustros.

"Los Estados Unidos han tenido participación directa en el golpe de Estado que ha sido desvelado recientemente", sentenció la ministra en un encuentro con los medios tras su intervención en la vigésimo octava sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

El pasado sábado, Maduro denunció un supuesto golpe de Estado en el que se pretendía atentar incluso contra su vida orquestado por Washington, con la colaboración de figuras de la oposición política venezolana y de militares desafectos al régimen.

Varios militares fueron detenidos, mientras los líderes de la oposición y la Administración estadounidense rechazaron rotundamente las acusaciones.

El Gobierno venezolano ha implementado políticas de represalia contra EEUU, como exigir visados a todos los estadounidenses, prohibir la entrada a supuestos "terroristas", entre los que cita al expresidente George W. Bush, y reducir drásticamente el personal de la embajada de ese país en Caracas.

La encargada de concretar las medidas de represalias ha sido la propia canciller, que hoy ha enmarcado ese supuesto golpe de Estado en una presunta política estadounidense de acabar con la revolución bolivariana.

"Desde que el comandante (Hugo) Chávez llegó al poder en 1998 ha habido una política reiterada por parte de las administraciones de los Estados Unidos de derrocar el Gobierno legítimo del país, lo que en última instancia es desconocer la voluntad legítima del pueblo de Venezuela", afirmó.

Rodríguez sostuvo que la crisis política, económica y social por la que pasa Venezuela se debe a una "conjura".

"Se ha producido una especie de conjura, donde se ha conjugado el poder mediático de los grandes centros mediáticos mundiales, donde se ha conjurado también algunas ONG en materia de derechos humanos especialistas en formar expedientes contra países para permitir la intervención extranjera en todos sus niveles, incluida la militar", dijo.

La Ministra venezolana no citó el nombre de ninguno de esos grupos ni ONG. "El problema de la oposición en Venezuela es que es una oposición violenta y que bajo el pretendido de que son militantes políticos pretenden que se les exima de sus responsabilidades criminales", agregó la Canciller.

En Venezuela están presos dos destacados opositores, Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, y Leopoldo López. Consultada sobre si ante esta situación no sería deseable aceptar las múltiples propuestas de mediación expresadas por países latinoamericanos, Rodríguez descartó que eso sea necesario.

"Nosotros no estamos hablando de mediación, de ningún tipo de mediación internacional, porque si fuese por eso tendríamos que mediar en todas las situaciones que hay en todos los países".
No obstante, aceptó que los países de la Unión Sudamericana de Naciones hacen "un acompañamiento de la situación en Venezuela"."Pero es un acompañamiento en términos de respeto de la autodeterminación del pueblo de Venezuela. En términos de respeto legítimo al Gobierno deVenezuela", dijo.

Tras su intervención ante el Consejo, Rodríguez se reunió con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, que también se encontraba en Ginebra para participar en el mismo foro.
"El canciller Bruno y yo somos grandes amigos, hermanos, estuvimos revisando los asuntos Venezuela-Cuba y estuvimos hablando de la venidera cumbre de las Américas", afirmó Rodríguez, sin dar más detalles.

Cuba ha sido siempre el gran ausente de esta cumbre continental a causa de la negativa de Estados Unidos de sentarse en la misma mesa que su declarado enemigo durante más de seis décadas.

Sin embargo, el inesperado anuncio hecho por La Habana y Washington a finales del año pasado de que restablecerán relaciones diplomáticas permitirá que Raúl Castro sea uno de los participantes de la próxima cumbre, los próximos 10 y 11 de abril en Panamá.

Paralelamente, como se han degradado aún más las maltrechas relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, analistas políticos han comenzado a barajar la posibilidad de que esta vez sea Venezuela la gran ausente.

La canciller venezolana no hizo comentarios al respecto y se limitó a destacar que durante la reunión con su par cubano, de una media hora de duración, también hablaron de derechos humanos.

"Hemos estado revisando el tema de los derechos humanos, que nos ha convocado este evento. De cómo el doble estándar está llevándose por delante iniciativas tan propicias como este Consejo de Derechos Humanos", dijo.

Un tema que también trató en su discurso ante el Consejo, en el que pidió un Estado propio para Palestina y en el que dio apoyo explícito al proceso de paz en Colombia.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (1)