8 de January de 2010 00:00

Valentina Guerra y su madre salieron del hospital ayer

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Redacción Quito

Ayer, a las 14:00,   salió  del Hospital Metropolitano de Quito, Valentina Guerra Vásquez, de dos meses de nacida. La bebé estaba  vestida de verde entero.  La pequeña  es una de las siamesas que nació el 7 de noviembre de 2009. 

Las dos niñas nacieron unidas por el esternón, pero Julieta, la otra bebé, presentó problemas renales, por lo que se les  practicó  una cirugía para separarlas.  A los seis días de nacidas tuvieron su primera intervención que duró ocho horas. Pero Julieta no resistió la operación, debido a   una deficiencia renal.
Martha Vásquez, su madre, dijo  que después de la cirugía, Julieta solo resistió cerca  de tres horas.  En los primeros días, el estado de  salud de Valentina era crítico, por lo cual  fue  intervenida por segunda vez.  La cirugía era para evitar infecciones que podían ser causadas por las repercusiones de la primera operación.

Valentina logró sobrevivir a la segunda operación y desde entonces ha sido sometida a varios tratamientos para poder estabilizar su organismo. Ahora  la pequeña tiene que utilizar oxígeno hasta que sus pulmones  sean lo suficientemente fuertes.

Los médicos señalaron que Valentina deberá someterse a una tercera intervención quirúrgica para colocarle unas placas que reemplazarán al esternón.
 
Vásquez  dijo que la atención de los doctores ha sido lo que salvó a su niña. “Más que un médico, el doctor (Javier) Jijón es un amigo”. Él es el pediatra que atendió a la pequeña Valentina.
 
Por eso, aseguró que está  asustada al  abandonar el hospital, pues sabe que ahora tendrá la vida de su  hija  en sus manos y no estará bajo el cuidado de los doctores.

Pero cree que Valentina tiene el cuidado de su hermanita.  “Julieta es el angelito de mi Valentina”. Andrés Guerra, el padre,  está  preocupado por lo que deberán enfrentar. La familia, una vez que abandonó la casa de salud, se albergó en la casa de un pariente, en el sur de la ciudad.

Ellos vivían en Otavalo, pero ahora  se instalarán en la capital.

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