18 de febrero del 2016 00:00

El turismo se restringe por la muerte de monos aulladores

Uno de los monos que se vio entre las ramas de los árboles ayer, cerca de la vía que conduce al refugio de vida silvestre Pacoche. Foto: Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO

Uno de los monos que se vio entre las ramas de los árboles ayer, cerca de la vía que conduce al refugio de vida silvestre Pacoche. Foto: Juan Carlos Pérez para EL COMERCIO

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María Victoria Espinosa
sociedad@elcomercio.com (I)

Ningún turista puede ingresar a la Reserva Pacoche, ubicada en los cantones manabitas de Montecristi y Manta. La medida se adoptó para evitar posibles riesgos sanitarios por el fallecimiento de 44 monos aulladores en la zona.

Ayer, los guías, acostumbrados a llevar grupos de visitantes nacionales y extranjeros, pararon sus actividades. Se concentraron en la entrada y desde ahí anunciaron a las personas que llegaban acerca de la nueva disposición.

Los monos aulladores se convirtieron en parte de los atractivos de la zona. Sobre todo desde el 2008, cuando se declaró zona protegida.

Los cerros de Pacoche son área de alto valor de conservación por su grado de amenaza, rareza, especies de flora, fauna y servicios ambientales.Ahí converge el bosque húmedo tropical y el seco tropical.

“Los monos son especies carismáticas”, se lee en el Plan de Manejo del Ministerio del Ambiente (MAE). En ese documento se señala que entre las prioridades de conservación en ambiente terrestre precisamente están las tropas de monos aulladores negros. Una de las amenazas que se identificó hasta el 2014 fue su muerte por los cables de tendido eléctrico, principalmente en el sitio Los Bollos.

Entonces no había registro de muertes inusuales en las poblaciones. Fue en los primeros días de febrero cuando se conoció, por primera vez, de la muerte de nueve individuos.

Se tomaron muestras que ahora son analizadas en Ecuador y Estados Unidos. Según Lucía Luge, veterinaria del MAE, los exámenes servirán para confirmar o descartar las muertes por fiebre amarilla, leptospira, zika, dengue y chikungunya. También se analiza la posibilidad de que los monos hayan sido contagiados de enfermedades propias de su especie u otros factores.

Mientras se obtienen los resultados los operadores turísticos tratan de adaptarse a la situación. En la vía Manta – San Lorenzo se han abierto unos 10 paradores y hosterías, que ofrecen comida y hospedaje.

Aunque la mayoría de turistas que visitan la reserva se hospedan en Manta. Según la Dirección de Turismo del Municipio de Manta, unas 80 000 personas visitaron Manta en el último feriado. El promedio por año en esa temporada es de
150 000 turistas en esta época del año y uno de los atractivos es precisamente la reserva.

El pico más alto fue en el 2013 cuando 200 000 turistas visitaron el cantón manabita. “Se hacen paquetes turísticos o las personas por su propia cuenta visitan el sendero de los monos. Pero se hospedan en Manta para poder disfrutar de otros atractivos como la playa El Murciélago”, aseguró la directora de Turismo Andrea Zambrano. Lo hacen – agregó – en grupos de hasta 10 personas con un guía especializado en el sector del sendero del mono.

En la zona de La Solita, en cambio, son los comuneros quienes realizan el recorrido. “Desde hace dos semanas no llegan turistas. Pero es mejor porque los monos en este sitio están muy enfermos”, aseguró Rolando Chávez, guía de la reserva en la comuna La Solita. Los pobladores de ese sector se encuentran preocupados por la cercanía de los monos a las casas y al río Garrapata.

En ese sector desde la semana anterior se hicieron brigadas para vacunar a las personas de la fiebre amarilla. “Hasta ahora nadie se ha enfermado en el poblado”, señala. En La Solita viven unas 1 000 personas. El temor de los moradores es que el agua de los pozos se contamine pues los monos ocupan el agua.

Ayer estaba previsto que un equipo multidisciplinario de especialistas ingrese a la reserva para rescatar a los monos enfermos y también poner en cuarentena a los sanos para observarlos. Se esperaba que recorran sectores como La Solita, El Hugo, La Tembladera y los Pocitos, ubicados entre Manta y Montecristi, pero hasta las 14:00 no se confirmó su presencia.
Édgar Peñafiel, coordinador zonal 4 del MAE, recordó que existe un cerco epidemiológico para precautelar la seguridad de las personas.

En la hostería Pacoche Lodge también se prohibió el ingreso de turistas. En los árboles del negocio viven monos. Según los trabajadores, en ese lugar la restricción se inició en el feriado de Carnaval. “Los monos que pasan por aquí están sanos. No los hemos visto decaídos. El MAE inspecciona que no tengamos turistas”, aseguró Franklin Zambrano.

En esta hostería se debieron cancelar unas cinco reservas de turistas en las últimas dos semanas. La presidenta de la Cámara de Turismo de Manta, Celia Higüero, espera que “lo de los monos no trascienda y que el sector se recupere para el feriado de Semana Santa”.

Descartan sospechas

Hasta el momento y según los resultados enviados por el Inspi al Ministerio de Salud se ha descartado la presencia de virus de dengue, chikungunya, fiebre amarilla y zika en los monos muertos, así como la infestación con el parásito Angiostrongylus cantonensi, que produjo brotes con secuelas neurológicas permanentes y fallecimiento de personas entre el 2008 y el 2009. Se está en espera del análisis toxicológico de las muestras de agua.

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